El mundo busca soluciones
Uno a uno, más y más países reportan casos del nuevo coronavirus. Los gobiernos y médicos se esmeran en encontrar soluciones y la vida diaria en todo el mundo se altera de una forma no vista en épocas recientes.
La propagación del virus está teniendo repercusiones en todo el mundo. en Arabia Saudí, el gobierno respondió a los temores prohibiendo a los peregrinos extranjeros visitar los santuarios más sagrados para el Islam. Eso cambiará la cara del peregrinaje anual a La Meca y Medina, e interrumpirá los planes de millones de feligreses de todo el mundo que llegan al reino para orar juntos.
La decisión ilustra lo tenso de la situación en el Golfo Pérsico y el Medio Oriente como resultado del aumento de muertes e infecciones en Irán. Con excepción de China, en donde surgió el virus a finales de 2019, Irán ahora es en donde más personas han fallecido por el virus.
Japón tomó una decisión ayer que sin duda hará que sus 12.8 millones de estudiantes festejen en secreto. El primer ministro, Shinzo Abe, dijo que quiere que todas las escuelas primarias, medias y secundarias permanezcan cerradas hasta las vacaciones de primavera a finales de marzo.
Japón ahora tiene más de 900 casos de coronavirus, entre ellos cientos de un crucero en cuarentena.
Francia, Alemania, Mónaco y otros países cerca de Italia piden a los padres que no dejen a sus hijos ir a la escuela si han estado en algún lugar cerca de zonas afectadas por el brote del virus. Un motivo para las advertencias escolares: la creciente preocupación por el aumento de casos no rastreables del virus.
Para rastrear retroactivamente a cualquiera que haya podido estar expuesto a un individuo infectado, el gobierno alemán ha introducido tarjetas de desembarque en aeropuertos para los pasajeros que llegan de los países más afectados por el virus.
El trámite comenzó con China, pero se ha extendido para incorporar a Corea del Sur, Irán, Japón e Italia. En otras partes, las autoridades batallan para mantener al virus lejos.
Paquistán suspendió los vuelos hacia y desde el vecino Irán. Eslovaquia revisa automóviles que llegan de Austria y a todos en los vuelos hacia sus tres aeropuertos. Chipre tiene un problema en particular: la isla mediterránea está dividida étnicamente, entre un Estado reconocido internacionalmente en el sur y un Estado turco chipriota autodeclarado en el norte. Las autoridades en el sur despliegan a policías y funcionarios de salud en la línea divisoria.
Francia, como muchos países, ha pasado por años de recorte presupuestario en su alguna vez reconocido sistema de salud pública, y el virus está exponiendo la escasez de personal y equipo. Así que, cuando el presidente francés, Emmanuel Macron, visitó un hospital de París ayer para alardear cómo su gobierno se preparaba para un brote, los empleados aprovecharon la ocasión para pedir dinero.
“Estamos llegando al límite”, suplicó un neurólogo. “Danos los medios para hacer nuestro trabajo”. En Estados Unidos, el gobierno de Trump y líderes del Congreso pugnan por conseguir dinero para mejorar la preparación contra el virus después de que les redujeran el presupuesto a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Afecta al turismo
Con el turismo hundiéndose y el pánico aumentando, Italia trató de controlar el coronavirus en el ámbito de la percepción pública ayer, en momentos en los que los casos confirmados en su territorio aumentaron a 650 y otras naciones tomaron medidas para limitar los viajes hacia y desde las zonas que se han visto afectadas.
El ministro de Relaciones Exteriores Luigi di Maio y el ministro de Salud Roberto Speranza se presentaron ante periodistas extranjeros en Roma para culpar a la exagerada cobertura de los medios de las recomendaciones que advierten a los turistas mantenerse alejados de Italia, de las cancelaciones de eventos y de revisiones adicionales a personas que proceden de la región.
