Las figuras de una marca checa llevan mascarillas
PRAGA (EFE).— El coronavirus ha cambiado la vida de los niños, que se hacen muchas preguntas. Para ayudarlos a comprender lo que sucede, la empresa que fabrica Igrácek, el hermano checo de Playmobil, lanzó una edición limitada de muñequitos con mascarillas.
Con esas figuras se pretende enseñar a los menores cómo llevar protectores de nariz y boca y la importancia del distanciamiento social. Además, con parte de los ingresos se financiarán campañas de desinfección.
Igrácek y Click, de Playmobil, nacieron a la par, a mediados de la década de 1970; después siguieron caminos distintos, el primero en la Checoslovaquia comunista y el segundo en la Alemania occidental.
Obtener en Navidad un muñequito Igrácek era una verdadera fiesta para los jóvenes checoslovacos y hoy es un objeto que despierta muchas nostalgias.
A pesar de su popularidad, la producción acabó en 2006, a raíz de la quiebra de su fabricante IGRA. En 2010 resurgió con el nombre Efko, compañía de 50 empleados en la localidad de Nové Veseli.
Debido a la pandemia, Efko cerró sus tiendas y solo vende por internet, lo que ha mermado el negocio, admite Zbynek Cech, su director de publicidad.
Para contrarrestar esta situación, lanzó una serie limitada de 12 figuras para venta nacional, todas ellas con mascarilla, prenda obligatoria para los checos que desean salir a la calle.
La serie representa los servicios de asistencia en primera línea durante la actual pandemia: bomberos, policías, doctores, personal sanitario y soldados.
