Pekín endurece las restricciones y aplica más tests
PEKÍN (AP).— Más del 60% de los vuelos comerciales con destino y origen en Pekín fueron cancelados después de que la capital china subiera ayer su nivel de alerta por un nuevo brote de coronavirus, mientras otros países afrontaban cifras crecientes de infecciones y muertes.
El repunte en China reforzó las peticiones de vigilancia cuando muchos países levantan las restricciones impuestas contra el nuevo coronavirus para reactivar sus economías.
La situación de prevención y control del virus en la ciudad se describió como “muy preocupante” en una reunión del Comité Permanente del Partido Comunista en Pekín, dirigido por el funcionario local de mayor jerarquía, el secretario del partido Cai Qi.
Según el sitio web de “Global Times”, un medio del Partido Comunista, 1,255 vuelos con origen y destino en los dos grandes aeropuertos de la capital se habían cancelado ayer.
Las cancelaciones estaban entre los límites a los desplazamientos para entrar y salir de la ciudad, especialmente en las zonas más afectadas. Pekín prácticamente había eliminado los contagios locales del virus hasta los últimos días, cuando se detectaron 137 casos nuevos desde finales de la semana pasada.
La ciudad de 20 millones de habitantes subió ayer su nivel de amenaza, de 3 a 2, lo que supuso cancelar clases, suspender reaperturas y endurecer los requisitos de distanciamiento social. China había relajado muchos de sus controles contra el coronavirus después de que el Partido Comunista declarase su victoria sobre el coronavirus en marzo.
Pruebas
Pekín comenzó hacer tests del coronavirus a los empleados de todos los restaurantes, universidades y mercados de la ciudad.
Una tarea titánica teniendo en cuenta las decenas de miles de restaurantes y pequeños establecimientos de comida que hay en la capital china, además de los cientos de mercados de alimentación y las decenas de universidades.
Desde el sábado se han realizado 356,000 pruebas de ácido nucleico, dijo ayer Zhang Qiang, responsable del equipo de prevención municipal, que anunció que se harán además tests a los trabajadores sanitarios, a quienes viven en complejos residenciales donde haya casos confirmados, a funcionarios y a profesores y estudiantes que hayan reanudado las clases.
También se harán pruebas a otras 355,000 personas relacionadas de alguna forma con el mercado mayorista de Xinfadi, el foco del nuevo brote.
Según Zhang, Pekín puede realizar 400,000 tests cada día, una capacidad que se incrementará aún más para atender la demanda, a lo que se unirá la llegada a la ciudad de un laboratorio de bioseguridad móvil de nivel 3 instalado en un gran camión.
Estos laboratorios móviles, de los que China cuenta con una veintena, están especializados en el diagnóstico y la investigación de patógenos especialmente virulentos y de fácil y rápida transmisión.
Uno de ellos, con capacidad para realizar mil análisis al día y que se ha desplazado a otras provincias chinas durante la pandemia, se ha asignado al distrito de Fengtai, donde se encuentra el mercado de Xingfai.
Un total de 98 hospitales y centros designados se han habilitado en toda la metrópolis —de 22 millones de habitantes— para poder realizar esos cientos de miles de test.
De un vistazo
Supera los ocho millones
Los casos globales de la Covid-19 superaron la barrera de los ocho millones en el planeta, mientras que los fallecidos ascienden a 440,290, según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Bajan los contagios diarios
La tasa de contagios diarios, que el 13 de junio alcanzó su cifra récord (más de 142,000), ha descendido durante cuatro jornadas consecutivas y fue de 118,000 ayer.
