Marchan contra la violencia de los agentes policiacos
Un año después del control policial que condujo a la muerte del repartidor Cédric Chouviat en París, varios cientos de personas marcharon ayer en la capital francesa para honrar su memoria, pero también para solicitar la suspensión del policía causante de su muerte, cuya continuación en el cargo constituye, para ellos, un “escándalo”.
Detrás de una pancarta con el lema “Justicia para Cédric”, varios cientos de personas partieron poco después de las 14:15 horas, desde la Place deUruguay, en el distrito 16 de París.
Hace un año, Chouviat, de 42 años, murió tras ser reducido por parte de la Policía en un control en París. El repartidor murió de hipoxia (falta de oxígeno) al ser detenido y sometido por supuestamente resistirse a un control de tráfico.
Según la autopsia la maniobra policial rompió la laringe del arrestado y le condujo a un paro cardíaco y muerte cerebral.
En las redes sociales se publicaron imágenes de la detención, en las que se aprecia cómo dos agentes lo mantienen boca abajo en el suelo, mientras otro lo esposa. Chouviat mueve ligeramente las piernas, como en un intento de zafarse de la presa o de respirar.
En este control participaron cuatro policías. Tres fueron acusados de homicidio involuntario, mientras que una cuarta mujer policía fue puesta bajo la condición de testigo asistido.
Ayer, al final de la marcha, y mientras los manifestantes cantaban regularmente “Todos odian a la policía” , Sofia Chouviat, hija de Cédric Chouviat, tomó el micrófono para declarar: “No odiamos a la policía, no es verdad ( …). Seremos más inteligentes. Estamos en contra de los que no respetan las leyes”.
La marcha, bajo discreta presencia policial, también fue dirigida contra la propuesta de ley de seguridad integral, fuertemente criticada en los últimos meses durante manifestaciones, en particular por periodistas y defensores de las libertades civiles.— Le Monde
