PARÍS (AP).— Las autoridades francesas investigan acusaciones de que ministros del gobierno y otras personas cenaron en restaurantes secretos, violando las restricciones debido a la pandemia de coronavirus.
La fiscalía de París dijo que el domingo se abrió una investigación sobre posibles cargos de peligro y trabajo no declarado, y para identificar a los organizadores y participantes de las supuestas reuniones.
Un documental que se emitió en la cadena francesa M6 el fin de semana incluía a un hombre no identificado que decía que había comido en dos o tres restaurantes clandestinos “con un cierto número de ministros”.
Integrantes del gobierno rápidamente negaron tener conocimiento de tales irregularidades.
El ministro del Interior, Gerald Darmanin, pidió a la policía que investigara las reclamaciones.
La fiscalía informó ayer que la investigación sigue a pesar de los informes de que el hombre que aparece en el documental se había retractado de su afirmación.
Los restaurantes franceses han estado cerrados desde octubre para frenar la propagación del coronavirus. Francia acaba de entrar en un nuevo confinamiento parcial en respuesta a que las unidades de cuidados intensivos volvieron a llenarse de pacientes con Covid-19.
El vocero del gobierno, Gabriel Attal, dijo en la televisión LCI el domingo por la noche que las autoridades han estado investigando informes de fiestas clandestinas y restaurantes durante meses, y que 200 sospechosos han sido identificados y enfrentan un “duro castigo”.
Los ministros de gobierno “tienen el deber de ser totalmente irreprochables y ejemplares”, agregó Attal.
Champaña, langosta y sin mascarillas: eso es lo que el documental de la televisora francesa asegura que aparece en el menú de uno de múltiples “restaurantes clandestinos” lujosos que atienden a la élite de París, violando las restricciones impuestas a nivel nacional debido al coronavirus.
Activistas anticapitalistas y detractores del presidente Emmanuel Macron no están convencidos y planean protestar hoy martes —lo cual está siendo difundido en las redes sociales bajo el lema “Comámonos a los Ricos”— en uno de los presuntos locales secretos.
En un local, meseros con guantes blancos presentan menús con precios fijos que van de los 160 a los 490 euros (entre 190 y 575 dólares) por persona y que incluyen champaña, trufas con foie gras, y langosta en salsa de jengibre.
Un anfitrión dijo que los comensales no usan cubrebocas, pese a los requisitos impuestos por las autoridades de portar mascarilla en espacios cerrados, ya que se trata de “un club privado. Queremos que la gente se sienta en casa”.
