MÉXICO.- Una enfermera que trabajaba en una sala de Covid se declaró culpable en la corte a principios de este mes por usar la tarjeta bancaria de un paciente que falleció por Covid para comprar papitas en una máquina expendedora de un hospital.
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De acuerdo con el Departamento de Policía de West Midlands , Ayesha Basharat usó la tarjeta de una mujer de 83 años después de su muerte en el Hospital Heartlands, el 24 de enero.
Solo esperó 17 minutos

La policía explicó que la enfermera usó la tarjeta solo 17 minutos después de la muerte del paciente y la arrestaron el 28 de enero cuando intentó usar la tarjeta otra vez en el hospital.
Inicialmente, Ayesha le había dicho a la policía que encontró la tarjeta en el piso y la confundió con la suya. Sin embargo, posteriormente admitió el robo y fraude en la corte por declaración falsa.
“Esto fue un abuso de confianza abominable y angustioso para la familia de la víctima”, añadió el oficial investigador DC Andrew Snowdon.
La corte determinó dos penas de cárcel de cinco meses para ejecutar simultáneamente, ambas suspendidas por 18 meses, según el departamento de policía.
