CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Sin un capital político existe una baja probabilidad de que haya una reforma fiscal de gran envergadura, advirtió el director de estudios Económicos de Santander México, Rodrigo Barros Reyes Retana.
“Creo que la probabilidad de que veamos una reforma fiscal profunda, es bajísima, en todo caso se hubiera hecho cuando había más capital político, ya tenemos las elecciones presidenciales muy encima, yo creo que veremos más bien cambios administrativos que faciliten la fiscalización”, manifestó.
Durante su participación en la Segunda Reunión Empresarial del Indicador del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), el directivo bancario dijo que se necesitan cambios tributarios que atiendan el problema estructural porque tanto la recaudación de impuestos como la calidad del gasto público es baja.
El extitular de la Unidad de Política de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) hizo ver que no está claro que una reforma fiscal sea una herramienta cíclica, que en cuanto pase, ayuda a crecer de inmediato, más bien es a largo plazo. De hecho, advirtió, en el corto plazo es una reforma fiscal que puede empujar a la economía por el otro lado, puede bajar un poco el crecimiento.
En la mesa de análisis “Evolución económica y perspectivas”, el experto destacó que en general el manejo de las finanzas públicas, no es uno de los principales focos de preocupación.
Temas de riesgo
Aunque el exfuncionario de la SHCP mencionó que hay temas de riesgo con Pemex, señaló que se estabilizó la deuda a costa de sacrificar la inversión pública y poco a poco el peso de la deuda le está comiendo margen al gobierno para usar su presupuesto y gestionarlo.
Barros Reyes confió en que el ambiente institucional mejore una vez que se reconfigure el Congreso.
Por otro lado, mostró la preocupación de varios analistas por el aumento de la inflación en México.
“No es sólo un tema de efecto base, la inflación sí está creciendo por inercias inflacionarias, no es sólo un tema de precios de materias primas, la inflación subyacente también está aumentando”, afirmó.
El directivo de Santander estableció que en principio el Banco de México podría vivir con un aumento transitorio en la inflación, pero la clave es que no le pegue a las expectativas y al proceso de formación de precios.
“Ya está descontando que la inflación este año va a estar bien alta, lo importante es qué espera la gente para el mediano plazo, para 2022 la expectativa promedio ya subió no grave, la tendencia sigue y eso es preocupante, le va a quitar margen al Banxico para mantener la tasa”, apuntó Rodrigo Barros.
Efecto de EE.UU.
“El otro gran determinante con la inflación y tasa, es lo que va a suceder con Estados Unidos, y ahí pinta un poco peor en el margen, la inflación sigue aumentando con expectativas más altas”, estimó el experto.
Dentro de ese contexto, el exfuncionario de Hacienda consideró que con el relevo de gobernador central se requiere un Banxico que siga siendo ortodoxo.
Respecto a la situación de la economía nacional, el también analista reconoció que veremos un crecimiento importante del país.
“Sí veremos tasas de crecimiento altas de 5% o 6.5%, incluso de 7%, no hay que descartar, pero hay que contextualizar”, ponderó Reyes Retana en la entrevista.
“Van a pasar dos años para regresar a niveles pre-crisis con un daño permanente en gran medida y una pérdida en la calidad del empleo, afirmó sobre el tema.
Por su parte, el economista Mario Correa dijo que existe el riesgo de que se despierte el monstruo de la inflación en Estados Unidos.
La directora ejecutiva de Estudios Económicos en Grupo Financiero Banorte, Delia Paredes, opinó que el gran pendiente en México es la reforma fiscal, tema del que, consideró la ejecutiva, ya está muy sobre diagnosticado, “sólo falta que se pongan de acuerdo”.
