En Cuba hay 671 opositores en la cárcel —dice PD
MADRID (EFE).— Cuba mantenía detenidos al menos a 671 presos políticos este mes, frente a los 134 del mismo mes del año pasado, informó ayer la organización de Derechos Humanos Prisioners Defenders (PD).
La entidad, con sede en Madrid, alertó en su informe “805 prisioneros políticos en Cuba en los últimos 12 meses”, disponible en su página web, esa fue la cifra de presos políticos a lo largo del año en la isla.
Desde el 11 de julio, cuando tuvieron lugar las mayores protestas antigubernamentales en décadas, son 562 las personas detenidas por motivos políticos, aseguró PD, que mencionó en el documento al opositor José Daniel Ferrer y al líder del Movimiento San Isidro, Luis Manuel Otero Alcántara, encarcelados desde ese día.
Luego señaló al menos 23 casos de menores de edad (14, 15, 16 y 17 años durante la detención) que fueron procesados penalmente.
“La media de edad de los manifestantes prisioneros es de 34 años, un perfil muy por debajo del perfil demográfico de Cuba, uno de los países mayor envejecimiento poblacional del mundo”, indicó la organización PD.
A los cientos de casos políticos anteriores, reconoce 11,000 personas que al finalizar 2019 estaban convictas o condenadas de conciencia con penas desde uno hasta cuatro años, “una cifra que se mantiene constante desde hace muchos años”.
En La Habana, el ministro cubano de Exteriores, Bruno Rodríguez, afirmó ayer que fracasaron las “operaciones de injerencia, desestabilización y desinformación” de la administración del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, contra su país.
“Como ocurrió a Trump con intentos golpistas en Venezuela, sectores anticubanos condujeron al presidente Biden al fracaso de operaciones de injerencia, desestabilización y desinformación”, escribió el canciller cubano en Twitter.
Y añadió en esa red social que “no pueden ocultar que en Cuba no tienen apoyo popular quienes responden al gobierno que tanto nos agrede”.
El gobierno cubano culpa a Estados Unidos de promover las protestas del 11 de julio y la fallida marcha opositora del 15 de noviembre que además vincula a intentos de “cambio de régimen” e “injerencia” exterior en el rumbo político del país.
