LIMA (EFE).— El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, advirtió ayer ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) que cada vez hay más líderes antidemocráticos en la región e hizo un llamamiento a dejar a un lado las ideologías para defender la democracia.
“Cada vez vemos más líderes que emprenden medidas antidemocráticas bajo la falsa justificación que disponen del apoyo popular”, criticó durante la LII Asamblea General de la OEA, celebrada en Lima, en la que no citó a ninguno de manera directa.
Blinken puso como ejemplo la aprobación de leyes que extienden los mandatos de los presidentes o que permiten acosar a jueces.
Ante ello, afirmó que Estados Unidos trabajará con sus socios, tanto gobiernos como organizaciones de la sociedad civil, para denunciar estos abusos.
“Quiero ser muy claro: no se trata de elegir lados entre izquierda y derecha o progresistas y conservadores, se trata de comprometernos con la democracia por delante de las ideologías y de los partidos”, reivindicó.
El titular estadounidense de Exteriores pidió además a los países de la OEA “condenar de forma inequívoca los regímenes autoritarios de la región”, ente los que mencionó a Nicaragua, Cuba y Venezuela.
Nicaragua
El gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua incumple la carta democrática de la OEA al “arrestar arbitrariamente la oposición, reprimir las protestas y cometer fraudes electorales flagrantes”, dijo el líder diplomático.
También arremetió contra Cuba por “los centenares de arrestados” por las protestas de julio del año pasado que siguen en prisión solo por salir a “pedir que se respeten sus derechos humanos”.
Mientras que al gobierno venezolano de Nicolás Maduro lo acusó de haber causado una “catástrofe humanitaria” que ya derivó en la salida de 6 millones de personas del país.
Blinken, cuyo gobierno ha prometido relajar las sanciones contra Caracas si Maduro regresa a las negociaciones con la oposición, pidió a todos los países que se unan a la demanda para que haya elecciones libres en Venezuela en 2024.
Igual aprovechó la ocasión para arremeter contra la invasión rusa de Ucrania, y felicitó a la OEA por haber expulsado meses atrás a Rusia como miembro observador del organismo.
Y dijo que “es crucial” que todos los países condenen los “fraudulentos referendos” de anexión a Rusia de cuatro provincias del este de Ucrania.
Protesta
Mientras tanto, miles de personas protestaron ayer en Lima para mostrar su rechazo a la “agenda progresista” de la OEA, que celebra el quincuagésimo segundo periodo ordinario de sesiones de su Asamblea General en la capital peruana.
La marcha, convocada por movimientos sociales conservadores, arrancó en la mañana en el distrito limeño de Lince y recorrió las calles de la ciudad hasta concentrarse en los exteriores de Lima Centro de Convenciones, donde se desarrollan las sesiones plenarias de la cumbre del organismo regional.
Desde el interior del edificio se oían los gritos de los manifestantes, quienes lanzaban consignas contra la ideología de género y la legalización del aborto.
“En esta Asamblea hay una agenda que pretende introducir en el Perú una agenda como la de la ideología de género que va contra nuestro marco jurídico y nuestro marco constitucional”, declaró a EFE Juan Espejo, integrante del denominado “bloque de vida y familia” del distrito limeño de San Juan de Miraflores.
El hombre, rodeado de carteles del grupo conservador “Con mis hijos no te metas”, puntualizó que la protesta quiere invocar a la OEA a que “cumpla su papel de defender la familia y defender la vida”.
“El Perú se levanta para decir respetuosamente a la Organización de Estados Americanos que Perú tiene una formación, tiene una educación, tiene una Constitución y en ella ponemos en alto a la familia y la vida. Estamos contra el aborto“, sentenció.
Los manifestantes, ataviados de banderas blanquirrojas, llevaban carteles con consignas como “OEA, basta de intervenir”, “Perú resiste a la ideología de género”, “Sí a la vida, no al aborto” y otras que eludían directamente al secretario general de la OEA, Luis Almagro, en las que se leía: “Almagro, escucha, ándate a la lucha”.
La acogida de la LII Asamblea General de la OEA atizó polémica en Perú desde un inicio, cuando el Congreso rechazó que el país fuera sede de la cumbre por el pedido de inclusión de un “baño neutro”, que parlamentarios conservadores consideraron una intromisión en el derecho interno peruano y parte de una “ideología de género”.
Finalmente, el Legislativo revirtió su decisión, pero en vísperas del inicio de la cumbre volvió a ser escenario de controversia cuando un camión desfiló por los exteriores de su sede con un mensaje que decía “OEA: a la mujer la define la biología, no la ideología”.
