LEÓPOLIS, Ucrania (AP).— Rusia y Ucrania mantuvieron abierto un endeble canal diplomático con una nueva ronda de negociaciones ayer, mientras las tropas rusas intensificaban su ofensiva sobre Kiev y otras ciudades del país con incesantes bombardeos que la Cruz Roja describió como “una pesadilla” para la población civil.

En tanto, una caravana de 160 vehículos civiles salió de la sitiada ciudad portuaria de Mariúpol a través de un corredor humanitario, reportó el ayuntamiento.

El desalojo representó un rayo de esperanza una semana y media después de que se inició un asedio que ha dejado casas y edificios pulverizados, y a la población desesperada por conseguir alimentos, agua, calefacción y medicamentos.

La más reciente ronda de negociaciones de alto nivel, la cuarta, fue la primera en una semana. Las pláticas, realizadas por videoconferencia, concluyeron sin avances significativos después de varias horas, y un colaborador del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, señaló que los negociadores tomaron una “pausa técnica” y planeaban reunirse de nuevo hoy.

Ambas partes habían expresado cierto optimismo en los últimos días. Mykhailo Podolyak, el colaborador de Zelenski, tuiteó que los negociadores discutirían “la paz, el cese del fuego, el retiro inmediato de las tropas y garantías de seguridad”.

Las discusiones previas, realizadas de forma presencial en Bielorrusia, no produjeron corredores humanitarios a largo plazo ni acuerdos para poner fin a los enfrentamientos.

En Washington, la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, señaló en una rueda de prensa ayer que, si bien el gobierno de Biden apoya la participación de Ucrania en las conversaciones con Rusia, el presidente ruso, Vladimir Putin, tendría que mostrar señales de desescalada para demostrar que actúa de buena fe.

 

“Y lo que realmente buscamos son pruebas de ello, y en este momento no vemos ninguna prueba de que el presidente Putin esté haciendo algo para detener el ataque o reducir la tensión”, declaró.

En general, casi todas las ofensivas militares rusas permanecieron estancadas después de lograr avances mínimos durante el fin de semana, según un alto funcionario de Defensa de Estados Unidos que habló bajo condición de anonimato a fin de revelar la evaluación del Pentágono. Las fuerzas rusas siguen a unos 15 kilómetros del centro de Kiev, indicó el funcionario.

El informante dijo que las fuerzas de Putin ya lanzaron más de 900 misiles, pero que el espacio aéreo ucraniano sigue en disputa y que Rusia no ha conseguido superioridad aérea absoluta.

Anoche, las sirenas de ataque aéreo se activaron en distintas ciudades y poblaciones del país, desde puntos cercanos a la frontera rusa en el este hasta los Montes Cárpatos en el oeste, mientras continuaban los combates a las afueras de Kiev. Las autoridades ucranianas informaron que las fuerzas rusas cañonearon varios suburbios de la capital.

Las autoridades ucranianas informaron que dos personas murieron después de que un ataque ruso a una fábrica de aviones en Kiev causó un enorme incendio.

La planta denominada “Antonov” es la fábrica de aeronaves más grande de Ucrania y produce algunos de los aviones de carga más grandes del mundo.

La artillería rusa también impactó un edificio residencial de nueve pisos en el distrito de Obolonskyi, en el norte de Kiev, causando la muerte de otras dos personas, según las autoridades.

Además, un ataque aéreo ruso cerca de un punto de revisión ucraniano dejó una persona muerta y enormes daños en un vecindario del centro de Kiev, indicó la agencia de emergencias de Ucrania.

Kateryna Lot dijo que estaba en su apartamento mientras su hijo hacía la tarea cuando escuchó una fuerte explosión y corrió para protegerse.

“El niño se volvió loco. Nuestras ventanas y el balcón quedaron destrozados. Parte del piso se cayó”, contó. “Fue algo muy, muy aterrador”.

 

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