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El gobierno de Nicaragua cierra radios católicas

miércoles, 3 de agosto de 2022 · 01:30

MANAGUA.— El sacerdote nicaragüense Uriel Vallejos pidió ayer que no lo dejen solo en la parroquia Divina Misericordia, donde se encuentra recluido y que se mantiene ocupada por agentes policiales que ingresaron a la fuerza en la víspera a fin de apropiarse de los equipos de una radio cerrada por las autoridades.

“Continuamos custodiado, acá estamos; sólo nos queda pedir fuerza al Señor. Gracias por sus oraciones. ¡No me dejen solo! La virgen de Fátima nos está acompañando”, clamó el sacerdote de la parroquia Divina Misericordia, en el municipio de Sébaco (norte), en un tuit, que acompañó con una fotografía.

En la fotografía se observa al sacerdote en un cuarto vestido con sotana blanca, comiendo un helado, sentado sobre un sillón, y con un ventilador encendido.

Según el religioso, él se encuentra en su cuarto desde las 17 horas del lunes y en horas de la madrugada de ayer los policías intentaron despegar la puerta de la cocina para entrar a su dormitorio.

Posteriormente informó que se encontraba bien y que las fuerzas de seguridad continuaban forcejeando la puerta metálica que está dentro de la cocina para acceder a su cuarto, sin éxito.

El sacerdote también ha publicado en su Twitter una serie de salmos y oraciones en el que pide lo guarden de todo mal.

“Hoy que celebramos a Nuestra Señora de los Ángeles, pedimos su poderosa intercesión ante Dios, por nuestra patria Nicaragua. ¡Qué ella con su amor maternal nos cuide! María de Nicaragua, Nicaragua de María”, escribió el párroco, que agradeció a los “hermanos costarricenses por su apoyo incondicional a tantos hermanos”.

 

Suspenden clases

“Por motivo del asedio policial en las instalaciones de la capilla, casa cural y colegio, comunicamos a toda la comunidad educativa que se suspenden las clases en nuestro colegio San Luis Gonzaga, en Sébaco, hasta nuevo aviso”, informó asimismo Vallejos.

El religioso aseguró que “hay muchos antimotines (policía antidisturbios) dentro de la capilla” Niño Jesús de Praga que acoge la parroquia, así como fuera y en el colegio San Luis Gonzaga, ubicado en el mismo lugar.

La Policía de Nicaragua ingresó anteanoche a la fuerza a la parroquia Divina Misericordia, a fin de apropiarse de los equipos de una de ocho emisoras católicas cerradas por las autoridades, denunció la diócesis de Matagalpa (norte), que dirige el obispo Rolando Álvarez, uno de los más fuertes críticos del presidente Daniel Ortega.

Ordenan el cierre

El gobierno del presidente Ortega, a por medio del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), ordenó anteayer el cierre de ocho emisoras católicas, en medio de roces del Ejecutivo con la Iglesia.

Las emisoras afectadas son Radio Hermanos, Radio Nuestra Señora de Lourdes, Radio Nuestra Señora de Fátima, Radio Alliens, Radio Monte Carmelo, Radio San José, Radio Católica y Radio Santa Lucía, administradas por la diócesis de Matagalpa.

El obispo Álvarez retó a las autoridades de Telcor a demostrar públicamente quién tiene la razón en cuanto a la legalidad o no de las radios católicas.

El gobierno de Nicaragua, a través de Telcor, también ha sacado de la programación a tres canales católicos en los últimos tres meses.

Roces

Las relaciones entre los sandinistas y la Iglesia católica de Nicaragua han estado marcadas por roces y desconfianzas en los últimos 43 años.

El presidente Ortega ha tildado de “terroristas” a los obispos nicaragüenses que actuaron como mediadores de un diálogo nacional con el que se buscaba una salida pacífica a la crisis que vive el país desde abril de 2018.

Nicaragua vive una crisis política y social desde abril de 2018, que se acentuó tras las controvertidas elecciones de noviembre pasado en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, con sus principales contendientes en prisión.

 

Ayer, en un audio distribuido a medios de prensa el sacerdote Vallejos dijo que la sede religiosa permanece “rodeada” por fuerzas especiales de la policía antimotines y que en la noche del lunes les cortaron la energía eléctrica.

“Amanecimos rodeados. Hay como 40 antimotines distribuidos en la cocina, en la capilla, afuera y en el predio del colegio” San Luis que forma parte de las instalaciones, detalló Vallejos. “Ayer no pudimos cenar porque ingresaron a la cocina”.— EFE/El Universal

La noche del lunes, en otro mensaje grabado, el sacerdote calificó de “cobarde” la acción policial que llevó a la ocupación de la Casa Cural de Sébaco —103 kilómetros al norte de la capital—, donde funcionaba la Radio Católica.

Organismos de derechos humanos denunciaron que la policía hizo disparos al aire y lanzó gases lacrimógenos para dispersar a varias decenas de personas que intentaron ingresar a la sede religiosa tras un pedido de apoyo formulado por el padre Vallejos en las redes sociales.

 

El gobierno de Daniel Ortega ordenó el lunes el cierre de seis radioemisoras adscritas a la Diócesis de Matagalpa -departamento norteño al cual pertenece el municipio de Sébaco-, que administra el obispo Rolando Álvarez, una de las voces más críticas de la Iglesia católica.

Monseñor Álvarez confirmó en una misa desde la Catedral que recibió una carta de la dirección del estatal Instituto de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) anunciando el cierre de las radios, medida que consideró “una injusticia”.

Álvarez es uno de los obispos más incómodos para Ortega. Ha pedido la libertad de unos 190 “presos políticos” y el mes pasado realizó un ayuno para que cesara la “persecución” en su contra luego de que patrullas policiales lo siguieron desde Matagalpa y obligaron a refugiarse en una iglesia de Managua.

Tras la rebelión social de 2018, que fue sofocada con violencia por la policía y paramilitares, el obispo de Matagalpa y otros sacerdotes acusaron a Ortega de “reprimir al pueblo”. También el párroco Vallejos se solidarizó con los manifestantes que protestaron contra el gobierno.

Ortega, por su parte, calificó las protestas de “fallido golpe de Estado” y acusó a los obispos de formar parte de un plan de la oposición para derrocarlo.

El gobierno no ha informado sobre estos sucesos ni ha confirmado la ocupación policial de las instalaciones religiosas ni de la radio de Sébaco.

Los sandinistas mantienen una tensa relación con la Iglesia católica desde la época de la revolución en la década de 1980, cuando varios obispos cuestionaron en duros términos al primer gobierno de Ortega (1985-1990) por su persecución a la prensa independiente y los sacerdotes más críticos.

Sin embargo, antes de volver a la presidencia en 2007 Ortega ofreció un gobierno de “paz y reconciliación” y se acercó a su otrora enemigo, el líder católico y cardenal Miguel Obando, quien se convirtió en su aliado y hasta ofició la misa de su matrimonio con Rosario Murillo, vicepresidenta desde 2017.

 

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