ADANA, Turquía.— El número de víctimas mortales de los terremotos que se registraron el lunes pasado y que arrasaron gran partes del sureste de Turquía y el norte de Siria ya supera los 33,000, al haberse contabilizado casi 30,000 muertos solo en Turquía.
“Han perdido la vida 29,605 ciudadanos“, indica el servicio de emergencias turco AFAD en un mensaje en Twitter este domingo.
A esto se añaden 3,575 fallecidos en Siria, según las últimas cifras contabilizadas en ese país.
Llega a Siria ayuda italiana

La agencia oficial de noticias siria SANA informó que un convoy con ayuda humanitaria enviada por Italia llegó hoy domingo a Siria a través de su frontera terrestre con el Líbano; se trata del primer cargamento para los afectados por los terremotos recibido de un país europeo.
“Tres camiones arribaron al paso fronterizo de Jdeidet Yabous cargados con asistencia italiana que había llegado ayer al Aeropuerto Internacional de Beirut“, dijo SANA en su cuenta de Twitter,
Por su parte, la Media Luna Roja siria confirmó en la misma red social que este es “el primer envío europeo” que llega a Siria desde el sismo inicial del pasado lunes y precisó que fueron ellos mismos quienes facilitaron su entrada.
El ministro italiano de Defensa, Guido Crosetto, anunció el sábado la salida desde Pisa del primer avión de cargo Hércules con cuatro ambulancias y cuatro médicos, así como medicamentos y material para la población siria.
Asimismo, el Gobierno italiano aprobó esta semana destinar hasta once millones de euros en ayudas urgentes para Turquía y Siria y ya ha enviado equipos de rescate, en coordinación con la Unión Europea.
Jefe humanitario de la ONU: “Hemos fallado a la gente del noroeste de Siria“
Por su parte, Martin Griffiths, jefe humanitario de la ONU, reconoció este domingo que su organización ha “fallado a la gente en el noroeste de Siria“, una de las zonas más afectadas por los terremotos que azotaron el país y adonde apenas ha llegado ayuda humanitaria.
“Hasta ahora le hemos fallado a la gente en el noroeste de Siria. Con razón se sienten abandonados, buscando ayuda internacional que no ha llegado“, dijo en su cuenta de Twitter Griffiths.
Desde el sismo del pasado lunes, el grupo de rescatistas Cascos Blancos denunciaron que no han recibido ayuda de las Naciones Unidas en las zonas opositoras del noroeste de Siria, de difícil acceso puesto que solo se puede llegar por un único paso fronterizo, el de Bab el Hawa, que conecta Turquía con la provincia siria de Idlib.
Incluso el líder del grupo de rescatistas, Raed Saleh, dijo el viernes que “la burocracia de la ONU participó en la matanza del pueblo sirio”.
Ante el aluvión de críticas contra las Naciones Unidas, Griffiths indicó en Twitter que su “deber y obligación es corregir este fallo lo más rápido que podamos”.
Actualmente, la ONU y sus socios humanitarios solo están autorizados a usar el paso de Bab al Hawa para entregar ayuda desde el exterior a la población de zonas bajo control rebelde, donde millones de personas dependen de la asistencia internacional.
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