Foto de archivo del incendio de un buque de la Armada de Estados Unidos que estalló el domingo 12 de julio de 2020, en la Bahía de San Diego, California.- (EFE/EPA/Lt. John J. Mike)

SAN DIEGO, California, EE.UU. — Este martes, continúa el incendio del buque USS Bonhomme Richard, de la Armada de Estados Unidos, en la Bahía de San Diego, con indicios de que la situación a bordo estaba mejorando.

El día de ayer, la Armada estadounidense dijo que los bomberos estaban teniendo avances significativos con la asistencia de helicópteros.

El barco estaba emitiendo mucho menos humo que los dos días previos, cuando espesas columnas cubrieron parte de la región.

Peligro de derrame

Por el momento, la Armada ha tomado precauciones en caso de que el buque se hunda y derrame 3.8 millones de litros de combustible a la bahía.

Un equipo de limpieza de petróleo, contratado por la Guardia Costera, colocó una barrera de contención, al mismo tiempo, los guarda costas suspendieron el tráfico marítimo y aéreo en un radio de una milla náutica.

El lunes, funcionarios de salud le advirtieron al público que se mantuviese en casa, ante las emisiones de humo acre de uno de los peores incendios en un astillero de la armada en años recientes.

Al menos 59 personas, incluyendo 23 civiles, fueron tratadas por deshidratación, inhalación de humo y heridas menores. Cinco personas que fueron hospitalizadas para observación fueron dadas de alta.

Explosión en el buque

Unos 400 marineros, junto con helicópteros de la armada y bomberos federales arrojaron agua sobre el navío, que estalló en llamas el domingo por la mañana.

El contralmirante Philip Sobeck dijo que las temperaturas alcanzaron 538 grados Celsius, lo que hizo que el mástil del buque se desplomara y amenazó el área central de control, donde el capitán opera el buque. Dijo que había dos niveles entre el incendio y los depósitos de combustible.

El agua usada para extinguir las llamas estaba haciendo que el buque se inclinase a un costado, pero los tripulantes estaban bombeando el agua.


Los periodistas de The Associated Press Christopher Weber y John Antczak contribuyeron desde Los Ángeles.