KABUL, Afganistán. – Este martes se registraron dos ataque terroristas en Afganistán que dejaron al menos 40 muertos y decenas de heridos.
Ataque a un hospital de maternidad
Las autoridades afganas informaron que varios hombres armados irrumpieron en un hospital de maternidad en Kabul y se enfrentan a tiros con elementos de la Policía, dejando 16 personas muertas, entre ellos dos recién nacidos, madres y enfermeras.
Durante el enfrentamiento las fuerzas de seguridad batallaron para desalojar las instalaciones y sacaron cargando a bebés y madres jóvenes, según imágenes compartidas por el Ministerio del Interior.
Tareq Arian, vocero del Ministerio del Interior, dijo que las fuerzas de seguridad sacaron a más de 100 mujeres y bebés cuando se inició la balacera en Kabul.
Arian confirmó que al menos uno de los atacantes murió por los disparos y que otras 15 personas, incluidos niños, hombres y mujeres, resultaron heridas.
Se desconoce por qué fue atacado un hospital de maternidad, una instalación de 100 camas. Arian dijo que se trató de un “acto contra la humanidad y un crimen de guerra”.
Una columna de humo negro salía del hospital en el vecindario de Dashti Barchi, una zona de mayoría chií que ha sido escenario de muchos ataques del Estado Islámico.
Hasta el momento, ningún grupo se atribuyó el ataque en Kabul, pero tanto el Talibán como el Estado Islámico tienen presencia activa en la capital afgana y en sus alrededores, sin embargo, los talibanes negaron estar implicados.
Ataque suicida
En la provincia de Nangarhar —feudo del Estado Islámico— un total de 24 civiles murieron y 68 más resultaron heridos en un atentado suicida con bomba durante un funeral, señaló el Ministerio del Interior del país.
“Terroristas lanzaron un ataque contra el funeral del comandante Shaikh Akram en áreas cercanas al distrito Kuz Kunar, en la provincia de Nangarhar, esta mañana. Como resultado, 24 civiles murieron y 68 resultaron heridos”, dijo el ministerio en un comunicado.
Akram era un personaje antimiliciano en la región y dirigía un grupo local de milicianos progubernamentales que lucha contra los rebeldes.
El comandante murió el lunes por la noche de un paro cardiaco.
El ministerio condenó enérgicamente el ataque y lo describió como un acto inhumano, señaló el comunicado.
Ningún grupo se ha atribuido el atentado hasta ahora.
Milicianos del Talibán y del Estado Islámico tienen presencia en la provincia montañosa.
Por otra parte, en la provincia oriental de Khost, una bomba colocada en un carrito de mercado mató a un niño e hirió a 10 personas.
La violencia podría socavar aún más un proceso de paz a raíz de un acuerdo firmado entre Estados Unidos y los talibanes en febrero, que prevé el inicio de conversaciones entre figuras afganas claves, incluidas representantes del gobierno y los talibanes.
