Israel intensificó ayer su ofensiva en la Franja de Gaza al derrumbar un edificio que era utilizado por el grupo islamista Hamas y matar a por lo menos tres combatientes en sus escondites mientras cohetes palestinos caían incesantemente en algunas partes de Israel.
Los ataques de ayer, con decenas de milicianos muertos, fueron los más intensos desde 2014, sin muestras de tregua a la vista.
Israel amenazó con expandir la ofensiva, mientras que los combatientes de Gaza lanzaron una andanada de cohetes.
