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Menor crecimiento de la economía global para 2019, prevé la OCDE

PARÍS, Francia. (Xinhua) – Un desempeño económico débil, sobre todo en la eurozona, junto con riesgos persistentes de proteccionismo, podrían afectar el crecimiento global de este año y de 2020, dijo hoy la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En su panorama económico provisional, la OCDE dijo que el crecimiento económico será de 3.3 por ciento en 2019 y de 3.4 por ciento en 2020.

Los pronósticos más recientes constituyen revisiones a la baja de 0.2 y 0.1 por ciento, respectivamente, en comparación con el informe dado a conocer en noviembre de 2018.

“Las perspectivas económicas actualmente son más débiles de lo que antes se esperaba en casi todos los países del G20“, dijo la OCDE, sobre el Grupo de los 20.

La OCDE citó retos como un crecimiento más lento en economías importantes, una baja en comercio y manufactura global, gran incertidumbre en cuanto a políticas y riesgos en los mercados financieros.

“La economía global enfrenta crecientes y serios vientos en contra. Una baja más aguda en cualquiera de las regiones importantes podría descarrilar la actividad mundial, sobre todo si se propaga a los mercados financieros“, dijo Laurence Boone, economista en jefe de la OCDE.

“Los gobiernos deben intensificar el diálogo multilateral para limitar los riesgos y coordinar acciones de política para evitar una nueva baja“, agregó.

En la zona del euro, la incertidumbre por el Brexit podría afectar a los negocios y tener un efecto sobre el crecimiento económico.

La OCDE redujo en más de la mitad su pronóstico de crecimiento para el PIB en 2019 de 1.6 por ciento a 0.7 por ciento y predijo una ligera recuperación para llegar a un crecimiento de 1.1 por ciento en 2020.

La OCDE ve signos de un crecimiento aún más débil en Italia en 2019 y proyecta una contracción de 0.2 por ciento, antes de registrar una ligera recuperación el próximo año.

También pronostica una desaceleración en el crecimiento de Estados Unidos a 2.6 por ciento este año, en comparación con la estimación previa de 2.7 por ciento debido sobre todo al impacto de la nueva imposición de aranceles.

La OCDE hizo un llamado a los bancos centrales para que sigan brindando apoyo, pero destacó que la política monetaria por sí sola no puede resolver la desaceleración en Europa ni mejorar las modestas perspectivas de crecimiento en el mediano plazo.

“Un nuevo estímulo fiscal coordinado en países europeos con deuda baja, junto con reformas estructurales renovadas en todos los países de la zona del euro podrían impulsar la recuperación en el crecimiento y la productividad y estimular el crecimiento salarial en el mediano plazo“, indicó.