Despacho de combustible en una estación de Chenkú. La carga tributaria y otros factores económicos en el país hacen inviable la comercialización de marcas extranjeras de gasolina

“Vender gasolina que no sea de Pemex es un proceso que ya inició, pero que será gradual”, explicó José Manuel López Campos, integrante de la Comisión de Energía del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) nacional.

Según indicó, lo anterior es porque si bien técnica y legalmente ya es posible vender marcas extranjeras, no es viable económicamente porque la competitividad en el precio está sujeta a la carga tributaria, que representa alrededor del 40% del importe que paga el consumidor.

El también tesorero de la Confederación Nacional de Cámara de Comercio (Concanaco) y aspirante a la presidencia de ese organismo detalló que las variaciones al aplicar los estímulos fiscales y la volatilidad del tipo de cambio no dan en estos momentos certeza al importador.

El empresario yucateco subrayó que los precios de la gasolina ya están liberados en todo el país, pues durante 2017 se realizó de manera gradual.

Recordó que el 30 de marzo se liberaron en Baja California y Sonora; el 15 de junio en Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y el municipio de Gómez Palacio en Durango; y el 30 de octubre en Baja California Sur, Sinaloa y Durango.

El 30 de noviembre se liberaron en el resto del país, adelantando a Yucatán, Campeche y Quintana Roo, que estaban programados originalmente para el 30 de diciembre.

López Campos recordó que la Reforma Energética establece que los combustibles se regirán por los precios internacionales del petróleo, de acuerdo con la oferta y la demanda, en un mercado de libre competencia.

Las cinco variables con que se determina el precio son: el precio internacional del petróleo; el tipo de cambio peso-dólar, ya que en esta moneda se comercializa internacionalmente; el costo de refinación y logístico; la comercialización, que incluye la distribución hasta los puntos de venta y los márgenes de utilidad de los integrantes en la cadena de valor; y los impuestos, dijo.

“En nuestro país los impuestos representan hoy casi la mitad de lo que paga el consumidor (el 44%), aunque los importes se actualizan diariamente, por lo que varía la proporción”, expuso.

El entrevistado detalló que la carga tributaria es básicamente de tres impuestos: Especiales de Productos y Servicios; de municipios y estados, el federal y el de carbono (protección al medio ambiente), y el IVA.

También explicó que para evitar cambios bruscos en los precios y efectos en la inflación e incrementos en el transporte público y de pasajeros, se autoriza anualmente un estímulo fiscal que se va aplicando por decretos semanales que emite la Secretaría de Hacienda.

Sobre qué debe tener en cuenta el consumidor antes de elegir una u otra opción, dijo que la competencia internacionalmente se basa en la calidad y el rendimiento de los productos que se ofrecen en las gasolineras.

A ello sumó la atención, ubicación de los puntos de venta, los servicios adicionales y los precios, que en un mercado de competencia abierta, y en igualdad de circunstancias, siempre serán similares.

El integrante de la Comisión de Energía del CCE subrayó que derivado de los cambios estructurales en el mercado de combustibles por la Reforma Energética, la Comisión Reguladora de Energía quedó como entidad normativa, que otorga los permisos con base en el cumplimiento de las leyes y reglamentos vigentes.

Las funciones de supervisión y vigilancia de la normatividad y de la calidad de los productos recaen en la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).— Luis Iván Alpuche Escalante

Este órgano con autonomía técnica y de gestión —adscrito a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Procuraduría Federal del Consumidor— supervisa la metrología y las posibles afectaciones al consumidor.

López Campos señaló que de las cerca de 12 mil gasolineras que actualmente funcionan con la franquicia Pemex, más de dos mil se han asociado con grupos privados en el país.

El también empresario gasolinero dijo que la incorporación a estos grandes grupos nacionales obedece a la necesidad de aumentar los volúmenes de compra que de manera individual tienen las estaciones de servicio, o incluso los grupos estatales y regionales, para estar en condiciones de compra y de cobertura geográfica competitiva respecto a las compañías petroleras extranjeras.

Actualmente, abundó, aunque algunas estaciones y grupos regionales han cambiado de marca e imagen y ya no son parte de la red de Pemex, continúan vendiendo los mismos productos de la paraestatal y con la misma denominación para las gasolinas (Premium y Magna) y el diésel.

“Algunas marcas sí han cambiado el nombre de los productos que comercializan, utilizando el combustible de Pemex, añadiéndole aditivos y vendiéndolos con los nombres de las petroleras internacionales que representan, o del nuevo grupo que formaron o se incorporaron”, dijo.

“Pero el producto base sigue siendo el mismo: el que se refina en México o que importa Pemex, principalmente de la refinería que tiene en copropiedad con la Petrolera holandesa Shell en Deer Park, Texas”, apuntó.

El tesorero de la Concanaco especificó que México no tiene la infraestructura necesaria para el almacenamiento y transporte del combustible que se podría importar.

A su decir, los únicos oleoductos y las terminales de almacenamiento que se cuentan actualmente son de la paraestatal, y se necesitarán tiempo y nuevas inversiones para que se pueda distribuir productos importados desde los puertos y la frontera para hacerlo llegar hasta las gasolineras.

Con la nueva normatividad en materia de seguridad, ecología e impacto social, los permisos para la construcción de esta infraestructura tomarán más tiempo y se reflejará en un mayor costo de las instalaciones, por lo que el proceso será gradual e involucrará a inversionistas y autoridades trabajando en coordinación, explicó.

 

Empresas Sector gasolinero

El tesorero de la Concanaco habló en entrevista sobre la liberación nacional de precios.

En unos años

Según dijo, se tiene conocimiento de empresas mexicanas asociadas con extranjeras que ya trabajan en proyectos de oleoductos y en la obtención de autorizaciones para la construcción de terminales de almacenamiento, pero pasarán años antes de que estén listos.

Con Pemex

“Los gasolineros que no forman parte de grupos nacionales seguirán comprando combustible a Pemex y dependerán de sus terminales, oleoductos y autotanques, ya que Pemex continuará operando como un actor más en el concierto de la oferta petrolera en nuestro país”, apuntó el empresario.

Problemas

“Estas condiciones, más las cargas tributarias (impuestos) se suman a los factores que hacen inviable la importación generalizada de combustibles”, consideró.