El Tribunal Colegiado con sede en esta ciudad concedió el amparo al doctor Enrique Lara González, acusado de como partícipe en la muerte de su colega Felpe de Jesús Triay Peniche.
El amparo, conocido en medios judiciales como “liso y llano”, causa sus efectos de inmediato: ya no se puede detener al acusado por esos hechos.
Tres magistrados federales coincidieron en que el Tribunal Superior de Justicia indebidamente revocó una sentencia absolutoria que un Tribunal oral emitió a favor del médico.
Fueron tres años y cinco meses de ” tortura para un inocente”, señalaron los defensores Patricia Castro González, Juan Puerto Góngora y Juan Puerto Góngora, hijo, quienes hace unos minutos abandonaron la sede del Tribunal Colegiado, en la colonia Petronila. Rudesindo Ferráez García
