En el marco del VI Simposio sobre Patrimonio Cultural: Cultura y Diversidad de la Mérida con Tradición, ayer se impartió la conferencia “La Estación Sismológica de Mérida”, a cargo de Jorge Alberto Vivas Pereira, encargado de la misma.
En esa charla repasó los motivos de que hubiera una estación sismológica en Yucatán, un lugar del que prácticamente todo el mundo piensa que no tiembla.
La estación funcionó desde 1911 (hace 107 años) hasta 1988, cuando el huracán “Gilberto” la dañó, expuso.
Tras un convenio entre la UNAM, el gobierno del Estado y la Universidad Autónoma de Yucatán se rescató la estación, que desde el 12 de abril de 2010 funciona en el Cementerio General de manera ininterrumpida, excepto cuando se va la luz.
De plática amena y conocedor del tema, quien fue profesor de la Facultad de Ingeniería de la Uady durante 36 años y actual encargado de la estación “viajó en el tiempo” y explicó, con anécdotas y vivencias, hechos ocurridos en su actividad.
“El 15 de noviembre de 1908 hubo dos sismos por la tarde, uno de ellos fue tan fuerte que duró entre 15 y 20 segundos, se sintió desde Chetumal hasta Campeche y en toda la parte del norte de Yucatán: en Mérida, Ticul, Tekax, Valladolid e Izamal”, dijo.
“La gente”, continuó, “refiere ese episodio como un evento que causó pánico y alarma y esa fecha es importante, junto con otras, pues dieron lugar a la estación sismológica”.
En esa época, abundó, se resolvió poner 60 estaciones en todo el país, pero sólo se instalaron nueve porque vino la Revolución y ya no se concretó el proyecto.
“Entre las tres primeras que se instalaron estuvo la de Mérida; primero fue Tacubaya (en la capital del país), luego Oaxaca y le siguió Mérida”, dijo.
Sobre si es un mito aquello de que “no tiembla en Yucatán”, el experto dijo: “Somos pura piedra, estamos en una placa que se llama placa tectónica de Norteamérica, pero estamos muy cerca de las fronteras sísmicas, las fronteras entre placas y por eso sentimos eventos fuertes, como el sismo de Honduras de hace unos días”.
“La gente lo va a sentir, sobre todo los que viven en edificios altos, pero eso no quiere decir que el edificio se vaya a caer”.— Luis Iván Alpuche Escalante
Distinto umbral
“Sería bueno desarrollar una cultura sísmica, pero no hay evidencia de sismos intensos que provoquen colapso de estructuras. Además, no todos los sienten”, dijo el encargado de la Estación Sismológica local.
Ejemplo
“Una persona durmiendo en su hamaca jamás lo va a sentir, a diferencia de una persona que vive en un edificio de 12 pisos y duerme en cama”.
En Yucatán
Según calcula un investigador, el sismo de 1908 fue de cuatro Mercalli modificado, equivalente a un 6.5 en escala de magnitud.
