Sobre estas líneas

Detrás de una persona obesa o con evidentes deficiencias de alimentación puede haber otros problemas, alertó Beatriz Boullosa, presidenta de la Federación Mexicana de Nutrición Deportiva y nutrióloga de la Selección Mexicana de Fútbol.

Durante una conferencia en la Universidad Anáhuac Mayab, bajo el título “El papel del nutriólogo en la promoción de estilos de vida saludable”, la maestra en Actividad Física y Salud indicó que cuando se ve a una persona con sobrepeso se relaciona su condición con un problema de salud, por mala alimentación, pero “no debemos ver sólo eso, no podemos ver sólo cifras”.

En muchas ocasiones, de acuerdo con la profesional, esas personas llegan a esa situación por problemas paralelos, como pueden ser ignorancia, inseguridad, violencia familiar, sedentarismo y abuso.

La directiva llamó a los nutriólogos de carrera a asumir los nuevos retos que se plantean en estos tiempos, en un ambiente invadido por “una bola de charlatanes”.

Señaló que la nutrición tiene un amplio abanico de oportunidades en los sectores de la educación, investigación, nutrición deportiva e incluso en el gobierno.

Sin embargo, subrayó que el auténtico nutriólogo debe tener claros los valores de su profesión y no recomendar nunca algo que ellos no hayan hecho, pues esto no sería ético y la gente debe saber que toman decisiones con honestidad.

Al hablar de estadísticas citó un estudio que realizó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en 2010 entre 775 médicos de instituciones públicas y privadas —con un promedio de edad de 44 años—, que muestra que incluso en el gremio de la medicina hay serios problemas.

Entre otras cosas, el 66% de los participantes presentó colesterol alto, el 63% arrojó sobrepeso u obesidad, 79% mostró grasa abdominal por encima de los valores normales y 27% tuvo niveles altos de triglicéridos.

“Lo que más me preocupa es que ese estudio se hizo a médicos a quienes les preguntaron si se consideraban saludables y respondieron que sí”, explicó la nutrióloga de la Selección.

Más adelante se refirió a los charlatanes que predominan en el medio, apoyados en un sistema de “marketing”. Exhortó al auditorio —estudiantes y profesionales de la nutrición— a ser creativos y conquistar el mercado que otros han arrebatado.

Entre otras cosas, aconsejó la especialización y el establecimiento de redes de colegas que se apoye con instalaciones y el intercambio de información útil.

También habló del grave problema de la obesidad en niños —ocasionado por padres omisos—, el alto costo económico que conllevan las enfermedades derivadas de los trastornos de la nutrición y los demoledores efectos del sedentarismo, que “mata a más personas que la propia obesidad”.

“La inactividad física es uno de los mayores factores de riesgo de mortalidad a nivel mundial”, apuntó.

Agregó que es responsabilidad de todos el cambio de ese panorama sombrío: “Tenemos que empujar para que las cosas cambien para bien. Esto debe empezar en casa”, enfatizó.

Antes de la conferencia, Aurora Porrúa Ardura, directora de la carrera de Nutrición de la Universidad Anáhuac Mayab, se refirió al desafío de los nutriólogos en la actualidad y recordó que la plática se enmarca en una serie de actividades conjuntas de varias instituciones. El 27 de este mes se celebra el Día del Nutriólogo.— ÁNGEL NOH ESTRADA

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