Por segunda vez en menos de un mes una mujer acusada de ultimar a su esposo recibe beneficios de las autoridades, ya que se considera que la muerte que causó fue con “exceso en la defensa”.
Por lo tanto, la pena a imponer, cuando el caso llegue a procedimiento abreviado o juicio oral, es menor que el homicidio calificado.
La señora Ruby Martín Jiménez fue presentada ayer ante un juez donde los fiscales le imputaron la muerte de su “pareja sentimental” Aulio Arturo Cambranis Coronado, a quien le propinó un cuchillazo en el pecho, lo que le causó la muerte.
En la reunión, la acusada guardó silencio por consejo de sus defensores públicos.
Por consiguiente, queda en manos de los fiscales y la defensa relatar los hechos que habrían ocurrido a partir de un mensaje de Facebook que el ahora occiso habría visto en el celular de la mujer inculpada.
Ambos estaban alcoholizado cuando ocurrieron los hechos la noche del martes 13, cuando la pareja viajaba en un camión.
“La bajaron del camión a empujones, la metieron a su casa y discutieron…”, fue una de las versiones recibidas ayer en el Centro de Justicia Oral de Mérida, donde se hizo la audiencia de imputación.
En la casa en la que ambos habitaban siguió el conflicto, supuestamente la señora Martín Jiménez fue golpeada, lo que la habría movido a tomar un cuchillo y herir a su amasio en el pecho. El arma blanca cercenó importante vena que propició la muerte de Cambranis Coronado.
El Juzgado 2o. de Control determinó que presuntamente se cometió el homicidio con exceso en la defensa, que implica una condena menor que el homicidio calificado que la acusación intentó inicialmente.
Se fijó el próximo martes para la audiencia de vincu-lación, la que se espera sea de mero trámite y la inculpada siga en prisión.
Apenas en la penúltima semana de enero se registró un caso similar, cuando la señora Emily Zapata Torres fue imputada de la muerte de su esposo Ezequiel Puc Pech, quien recibió mortal herida en el pecho cuando supuestamente agredía a la inculpada en la casa que ambos habitaban en el fraccionamiento Vergel III, en el oriente de la ciudad.
También recibió beneficios anticipados, “simple, sin calificativa” y con la atenuante de que la muerte la habría propiciado al exceder en su defensa.
También sigue detenida por esa muerte, aunque en lo futuro se espera una condena baja. La acusada, por motivos que se desconocen, no fue separada del entorno violento a pesar de las dos acusaciones que promovió contra su esposo.— Rudesindo Ferráez García
Violencia familiar
El homicidio ocurrió el Martes de Carnaval en el sur de Mérida, presuntamente como triste fin a una vida de maltratos: Aulio Arturo Cambranis Coronado, de 34 años y originario de Campeche pero avecindado en Progreso, fue presuntamente asesinado por Ruby Martín Jiménez, quien sufría violencia familiar.
Lugar de la tragedia
Los hechos fueron en una casa de la calle 181 entre 68 y 70 de la colonia Nueva San José Tecoh.
En defensa propia
La pareja estaba consumiendo bebidas alcohólicas, cuando de pronto comenzó una discusión. Cambranis Coronado golpeó a la mujer, como había hecho en otras ocasiones, por lo que ésta tomó un cuchillo y se lo clavó en el pecho a su agresor.
Tienen una niña
Aulio Arturo trabajaba como albañil y electricista, hacía de todo y cuando conoció a su pareja se fue a vivir a Mérida y de esa relación nació una niña de casi un año.
