No basta la buena disposición, dicen enojados vecinos
Vecinos de varios barrios del Centro, como Santa Ana, Santa Lucía y Santiago, así como hoteleros y dueños de negocios locales y de extranjeros colocaron ayer alrededor de 66 lonas, con leyendas como: “Basta de ruido queremos dormir”, o “Donde existe ruido, no existe descanso”, a las puertas de sus casas o establecimientos para protestar por el ruido generado por antros y la falta de solución de las autoridades.
De acuerdo con los manifestantes, ya no se puede vivir con tanto ruido.
Por ejemplo, dos familias, ambos con hijos con autismo que habitan por el sector de Santa Lucía, indicaron que el ruido de los negocios afecta la salud de sus hijos, no les deja dormir y los vuelve más intranquilos.
Enrique Ancona Teigell, presidente del Patronato para la Preservación del Centro Histórico de Mérida, indicó que sí hay disposición del Ayuntamiento de Mérida para resolver este problema, están conscientes del problema que genera el ruido en el corazón del Mérida y están en la mejor disposición de apoyar a los vecinos y a las autoridades para solucionar el problema. Una muestra son las reuniones que sostienen con los vecinos afectados, dueños de negocios, cámaras empresariales y autoridades. Con la aprobación del nuevo reglamento municipal sobre el tema se espera que haya una pronta solución al conflicto.
La mayoría de los entrevistados se identificó bajo el lema de su movimiento “Todos somos Mérida”.
“En la noche tenemos problemas para dormir porque hay muchos bares alrededor y ponen música en vivo a un volumen alto”, comentó Wendy Mendoza Buenfil, yucateca, quien toda su vida ha vivido en el barrio de Santa Lucía, del Centro Histórico.
Asimismo, platicó que este problema se hizo más latente hace cuatro años. Y es un problema agotador para ella y sus hijos, sobre todo el de 7 años, quien tiene problemas de autismo.
Tienen que cerrar las puertas de su casa, las ventanas para tratar de minimizar lo mayor posible el ruido, pero con este calor es muy inconveniente. “Quisiéramos abrir las ventanas para que entre el aire y no es posible porque el ruido nos molesta”, lamentó la mujer.
Asimismo, indicó que muchas veces la música, si bien no es toda la semana, sí se deja de escuchar hasta las 3 ó 4 de la madrugada, y es muy alta, no es adecuada para el descanso de su familia.
La entrevistada aclaró que no está contra estos negocios que son importantes para la economía y el turismo, pero que respeten y se tengan lineamientos respecto al ruido y la venta de alcohol. “Que respeten”, reiteró.
Agregó que el problema no es de ahora, sino que tiene varios años y no han habido respuestas claras. Todo es con largas. “Ya estamos muy cansados de no tener una respuesta”, afirmó.
“Que nos hagan caso las autoridades para que esto se solucioné pronto, no es nada irracional, simplemente que haya y respeten las normas sobre el ruido”, manifestó.
Otra vecina del mismo barrio, quien no quiso dar su nombre, dijo que el ruido “es desagradable, no puedes dormir”. Ella tiene un hijo de 13 años que también tiene autismo y el ruido le afecta.
Pidió que se regule la apertura de bares y cantinas, y se haga algo con el ruido excesivo. Luego comentó que en la puerta de su casa, que está a pocos metros de un bar, en la calle 62 entre 53 y 55, personas vomitan y hacen sus necesidades.
“Afecta a todos los que vivimos aquí, la gente cree que nadie vive aquí pero sí hay gente”, expresó. “Hay que unirnos para ejercer más presión y se solucione el problema”, añadió.
Otra vecina extranjera comentó que cada día ve que se abren nuevos bares en los alrededores del centro y dijo que los bares deben respetar los decibeles establecidos por la OMS para funcionar y techar sus negocios para minimizar el ruido. Según expuso, se acudió con un experto ingeniero a una casa que colinda con una cantina y el nivel de ruido a las 8 de la noche era de hasta 91 decibeles, y lo permitido son hasta 55, según ella indicó.
Por su parte, Ancona Teigell dijo que se tiene que tener la legislación para adecuarla y que se haga cumplir. Por parte del ayuntamiento hay disposición completa para resolver y ver que se cumplan en la parte que le corresponde.
El Ayuntamiento de Mérida, ante la peculiar protesta de los vecinos del Centro Histórico, recordó que la creación del nuevo Plan Municipal de Desarrollo Urbano, le permitirá intervenir para que se priviligie la tranquilidad de ese sector y de otros de la ciudad, al clasificar los giros de los negocios y su impacto en las zonas donde hay viviendas
Un ejemplo son los vídeobares, antros, discos, cantinas y restaurantes de segunda que son emisores de ruido nocturno. Sin embargo, con el nuevo Reglamento de Construcciones se exigirá a quienes quieran abrir algún negocio de este tipo que cumplan las normas relacionadas con el ruido.
Sabemos y comprendemos las inquietudes de los vecinos del Centro Histórico por esos negocios que han abierto sus puertas antes de estas nuevas regulaciones.
Además, de esas medidas que normarán los establecimientos en el futuro, se indicó que la Dirección de Desarrollo Urbano, en los próximos meses, será competente para evaluar y sancionar si un negocio de este tipo puede renovar o no su Licencia de Uso de Suelo cuyas emisiones sonoras rebasen los límites permitidos.
Ruido Centro
En el ayuntamiento hay disposición completa para resolver el problema del ruido.
Sin respuesta
El problema no es de ahora, sino que tiene varios años y no han habido respuestas claras. Todo es con largas. “Ya estamos muy cansados de no tener una respuesta”, afirmó Wendy Mendoza Buenfil, yucateca que toda su vida ha vivido en el barrio de Santa Lucía.
No es irracional
“Que nos hagan caso las autoridades para que esto se solucioné pronto, no es nada irracional, simplemente que haya y respeten las normas sobre el ruido”, manifestó. Otra vecina dijo que el ruido “es desagradable…”.
