Momento de la ceremonia por el CIII aniversario de la llegada a Mérida del general Salvador Alvarado

Ya son 103 años de la llegada del Gral. Alvarado

Durante su gestión transformadora, el general Salvador Alvarado promulgó leyes de gran contenido social, entre ellas “Las cinco hermanas”: la Ley Agraria, de Hacienda, del Trabajo, del Catastro y la Ley Orgánica de los Municipios del Estado.

Lo anterior fue parte del mensaje que dio Reyes Ramos Dzul, orador representante del Partido Socialista del Sureste, ayer durante la ceremonia por el CIII aniversario de la entrada en Mérida del general Alvarado, quien promovió el ferrocarril en los tiempos de la Revolución Mexicana.

En el evento participaron integrantes de esa agrupación, funcionarios estatales y municipales, así como magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Estado. El evento se realizó en el monumento que lleva el nombre del célebre personaje, a un lado de la Unidad Deportiva Inalámbrica.

Ramos Dzul destacó que el general Alvarado sabía que no bastaba con darle libertad a los yucatecos, era necesario que aprendieran a organizarse para evitar abusos. Por eso fundó el Partido Socialista Obrero que después de convertiría en el Partido Socialista del Sureste.

Asimismo, recalcó que durante su gestión dedicó sus esfuerzos a emancipar y dignificar a la mujer, y promovió su incorporación a la vida pública.

“Han pasado 103 años de la entrada triunfal del general Salvador Alvarado a Mérida y los yucatecos compartimos su visión”, afirmó.

Entonces, subrayó, se debe fortalecer la política educativa, consolidar los programas sociales, abatir los rezagos, impulsar la práctica cuartal y deportiva, y asumir identidad: la maya.— Abraham Bote Tun

El magistrado del Tribunal Superior de Justicia, Ricardo de Jesús Ávila Heredia, comentó que “al frente del contingente que llegó a Mérida en 1915 venía un sinaloense que realizó entre nosotros la obra más importante de su vida, un soldado íntegro y curtido en los campos de batalla del norte; un gobernante visionario que en poco menos de tres años situó a Yucatán en el panorama nacional”.

“Ejemplo de pundonor y disciplina, de ejecutividad y grandeza de miras, puso en movimiento a un pueblo sometido durante el porfiriato. Él levantó de nuevo el alma del Mayab eterno, aquel espíritu de nuestro pueblo que habría de expresarse después, plenamente, con otro extraordinario gobernante: Felipe Carrillo Puerto”.

Por eso, indicó, “este homenaje es un ejercicio cívico que permite afianzar nuestra identidad, es una rememoración que nos honra como ciudadanos y nos permite, como dijo el gobernador Rolando Zapata Bello hace algunos días en una ceremonia de entrega de la actualización de la Enciclopedia Yucatanense, ‘saber mirar al pasado, para luego mirar al futuro’”.

“En febrero de 1915, para combatir a los rebeldes encabezados por Abel Ortiz Argumedo, el general Alvarado fue nombrado jefe del Cuerpo del Ejército del Sureste y después de vencer en varios combates ocupó Mérida el 19 de marzo de ese año, llegando a ser gobernador y comandante militar de Yucatán, cargo que desempeñó hasta los primeros días de 1918 después de haber realizado una obra revolucionaria constructiva y notable.

“Salvador Alvarado nació en Sinaloa, pero puede ser considerado yucateco por adopción y determinación propia. Lo consideramos nuestro, es benemérito del Estado y así consta en las paredes del Congreso del Estado; soldado, político, gobernante, estadista y reformador social cuya figura se impone con el tiempo”, dijo el orador.

Además, agregó, “fue un hombre que tuvo la virtud de la honestidad y fue ejemplo para todos los servidores públicos. Recordar su memoria y dar a conocer sus ideales y logros a las nuevas generaciones es imperativo para que Yucatán siga creciendo, pues las acciones del gobierno no se agotan con las obras materiales, sino que esas acciones deben trascender a todos los órdenes sociales, como soñó Salvador Alvarado para los habitantes de Yucatán”.

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