Se seguirá el camino de la ley, dice la diócesis
La Arquidiócesis de Yucatán lamenta con profunda pena las tristes consecuencias del accidente y está atenta para garantizar la reparación de los daños, informó el presbítero Jorge Martínez Ruz, vocero de la Iglesia Católica sobre el percance en el que estuvo involucrado un presbítero y en el que falleció una mujer.
Como diócesis hemos velado para garantizar que se reparen los daños, es decir, que cada quien reciba lo que corresponda, subrayó el sacerdote sobre los lamentables hechos en los que el padre Juan Agustín Hoil Ucán no vio de una señal de alto y causó el accidente.
Nadie está exento de un accidente, indicó el vocero sobre este hecho en el que han actuado conforme a la ley. Explicó que la detención del sacerdote era por 48 horas por la investigación y que al concluir ese tiempo el proceso seguirá como determinen las autoridades.
Sobre la salud del padre Hoil Ucán, el vocero de la arquidiócesis dijo que está bien físicamente. “El sacerdote lamenta mucho lo que ha sucedido, con pena, con tristeza, con dolor”.
El padre Jorge Martínez indicó que por el daño moral han estado haciendo oración por la persona fallecida, por la salud del niño que está delicado y por el sacerdote que se encuentra detenido.
Como arquidiócesis estamos muy cercanos a las necesidades, como ha sido la colecta del domingo a favor de Sinaloa y Sonora.
Detalló que el padre Javier Castillo Domínguez, párroco de Hunucmá, celebró ayer en la iglesia de Tetiz la misa de cuerpo presente de Nancy Guadalupe Canché Tuyub, fallecida en el accidente.
Como se informó, el sábado el sacerdote conducía el Golf placas YZZ-072-B, cuando minutos después de las 20 horas intentó tomar el entronque de la vía Mérida-Tetiz, pero se pasó el alto en el kilómetro 21 y se impactó con el Stratus placas ZBF-144-B, manejado con preferencia por Luis Fernando Chim Canché, que iba a Kinchil.
El conductor iba acompañado de su familia, vecinos de Tetiz. Su esposa Nancy Guadalupe Canché Tuyub murió en el lugar segundos después de ser abordada en una ambulancia de la Cruz Roja.
El hijo de la pareja resultó con fractura en un brazo. Familiares dijeron el domingo por la tarde que el menor estaba en coma, al parecer por un coagulo cerebral.
El día de los hechos el sacerdote acudió a la parroquia de Tetiz a una reunión de feligreses y de regreso a Mérida ocurrió el percance.
Originario de Caucel, antes de entrar al seminario Hoil Ucán cursaba la carrera Médico Veterinario Zooctenista, la cual estudió hasta el tercer semestre.
En su paso por la parroquia de la Purísima Concepción y San José de Progreso colaboró con el párroco Francisco Mukul Domínguez en diversas actividades de la parroquia.
Fue en Progreso donde el 3 de noviembre pasado celebró el cuarto aniversario de su ordenación sacerdotal al que asistieron numerosos feligreses de esta ciudad y su natal Caucel. En julio, el arzobispo Gustavo Rodríguez Vega lo designó prefecto en el Seminario Mayor para este ciclo escolar.
En Progreso, la noticia de su detención por el accidente causó consternación por la familia que quedó de luto y por los momentos que el sacerdote pasó en el lugar del percance y en la cárcel, donde recibió la visita de familiares y del obispo auxiliar Pedro Mena Díaz.— Claudia Sierra Medina / Gabino Tzec Valle
