El luchador yucateco y enfermero Eterno Alcander (derecha) entrena con su compañero “Danger Boy”

De día entrena, de noche cuida a sus pacientes

Eterno Alcander es un joven luchador yucateco que lleva más de 10 años practicando esta disciplina, la que combina con su trabajo como enfermero.

Esta última profesión la ejerce también desde hace una década.

Cada mañana Eterno se coloca su máscara y acude a entrenar. En las noches, la deja para atender a sus pacientes en un hospital de la capital yucateca.

Cuando no está entrenando o arriba del ring, se dedica a su otra pasión: ser enfermero. Dice que combinar estas dos artes, como él las llama, le ha servido mucho para ser una mejor persona.

Él relata que cuando era niño decidió iniciarse en las luchas. Ese día, recuerda, fue al Polifórum Zamná y quedó maravillado con los vuelos, las acrobacias y la pelea de quienes veía enfrente. Luchadores locales contra los de otros estados.

Con la mirada concentrada en el ring, en su mente se clavó un pensamiento que sería más bien una meta: “Algún día estaré ahí”.

Lo consiguió hace unos años cuando fue pareja de “Máscara Dorada” para enfrentar a “La Máscara” y a “Halcón Rojo Jr.”, con los cuales nunca pensó que compartiría el ring.

¿Qué se siente estar arriba del ring?, pregunta el reportero del Diario.

“Cuando estás arriba de un ring se siente adrenalina pura, es lo mejor que hay en el mundo; estar volando sobre el aire, ver a los rivales perder, incluso perder es adrenalina al 100%”.

Por otro lado, comenta que en la lucha libre yucateca hay mucho talento y que no les piden nada a luchadores de otros estados o de Ciudad de México. Pero se requieren promotores que apuesten por ellos.— Abraham Bote Tun

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