NUEVA YORK (EFE).— Carol Guzy, ganadora del World Press Photo 2026 por una imagen sobre la separación de una familia a manos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), califica de “desgarrador” el hecho de observar a agentes enmascarados en tribunales de Estados Unidos.
Advierte de que “nadie está a salvo” de vivir algo como eso, que evidencia las “consecuencias humanas” de la política migratoria de Donald Trump.
“Las niñas (en la fotografía ganadora) se agarraban a su padre con tal desesperación que parecía que intentaban evitar que se lo llevaran. Es imposible no sentir el dolor que atraviesa toda la escena”, admite Guzy en su departamento de Manhattan, pocos minutos después de que se hiciera público que había ganado el premio.
Dolor migrante queda plasmado con Carol Guzy
Aunque la fotógrafa, nacida en Pensilvania en 1956, reside la mayor parte del tiempo en Washington, viaja con frecuencia a la Gran Manzana desde que Trump regresó a la Casa Blanca para documentar para el Miami Herald cómo funcionan los operativos del ICE.
La autora explica que llevaba meses documentando arrestos de migrantes en el edificio federal Jacob K. Javits de Manhattan, uno de los pocos espacios federales donde se ha permitido el acceso de periodistas gráficos.
Allí presenció el año pasado numerosas escenas traumáticas, aunque “las separaciones familiares eran siempre las más difíciles de soportar”, como la que capta en la imagen galardonada.
La foto muestra a un ciudadano ecuatoriano que es detenido tras acudir a una audiencia mientras sus hijas se aferran a él intentando impedir la separación.
“Hay momentos en los que todos acabamos llorando, incluso quienes estamos trabajando. Escuchar los gritos de los niños cuando ocurre algo así es devastador”.

La fotografía forma parte de una serie de reportajes sobre detenciones de migrantes tras comparecer ante jueces de inmigración, una práctica que se intensificó en 2025, cuando las autoridades ampliaron los arrestos en espacios judiciales.
Según el jurado del World Press Photo, la imagen condensa en un solo encuadre las consecuencias humanas de decisiones políticas y no refleja un caso aislado, sino la aplicación sistemática de medidas que afectan a personas que cumplen “de buena fe” los procedimientos.
“He fotografiado guerras y crisis en muchos países, pero presenciar esto en mi propio país tiene un peso completamente diferente. Como ciudadana estadounidense, es desconcertante”, reflexiona Guzy, ganadora de cuatro premios Pulitzer por sus coberturas de conflictos armados, catástrofes naturales y emergencias humanitarias.

Le desconcierta sobre todo el dolor de ver cómo unos niños pierden a su padre en un lugar diseñado para impartir justicia, si bien la fotógrafa insiste en que a ella no le corresponde juzgar, sino “documentar y dar testimonio de lo que ocurre”.
“Es importante mostrar quiénes son estas personas y cuál es la realidad. Muchas no tienen antecedentes penales y, aun así, se enfrentan a detención y separación familiar. El periodismo sigue teniendo un papel clave para combatir la desinformación y abrir los ojos de la sociedad”.
Guzy espera que la imagen al menos contribuya a sacudir la indiferencia pública ante unas prácticas que, a su juicio, corren el riesgo de normalizarse.
“Espero que despierte conciencia. Esto se está convirtiendo en una nueva rutina en Estados Unidos y no debería serlo”.
A lo largo de sus cuatro décadas de trayectoria ha visto “mucho sufrimiento en todo el mundo”, pero presenciarlo en su propio país tiene “un peso completamente diferente”.
“Nadie está a salvo aquí”, enfatiza Guzy, quien es además la primera periodista en ganar cuatro premios Pulitzer por trabajos centrados en el impacto humano de conflictos, desastres naturales y crisis humanitarias.
Huella femenina en el World Press Photo
La fotógrafa es la séptima mujer en obtener este galardón desde la creación del premio anual en 1955. En la edición anterior, la autora de la Foto del Año fue también una mujer, la palestina Samar Abu Elouf.
“Vengo de otra época del periodismo, cuando había más recursos para contar historias en profundidad. Mucho de eso se ha perdido”, lamenta.
Para ella, el premio pertenece a quienes aparecen en la imagen: “Yo solo estaba allí para ser testigo”.
El reportaje al que corresponde la imagen ganadora fue galardonado hace dos semanas por World Press Photo en la categoría regional de Historias de América del Norte y Central.
Los finalistas a Foto del Año 2026
Junto a la Foto del Año, el jurado también anunció ayer dos imágenes finalistas, sobre la hambruna en la Franja de Gaza y la lucha por la justicia de mujeres indígenas en Guatemala.
“Ayuda humanitaria en Gaza”, del palestino Saber Nuraldin, muestra a civiles subidos a un camión en la Franja de Gaza en julio pasado tratando de conseguir harina y en busca de alimentos en medio de una grave crisis alimenticia.

El jurado subrayó que la fotografía muestra “la magnitud y urgencia de la hambruna” en el segundo año del conflicto en la región.
Nuraldin nació en Gaza y documenta la vida en la Franja desde 1997.
La otra finalista es “Los juicios de las mujeres achí”, del estadounidense Victor J. Blue (The New York Times Magazine).
En ella, retrata a un grupo de mujeres maya achí frente a un tribunal en Guatemala tras la condena de tres exparamilitares a 40 años de prisión por violación y crímenes de lesa humanidad.
Este caso puso fin a una lucha judicial de 14 años iniciada por 36 mujeres que rompieron su silencio después de décadas conviviendo con sus agresores durante la violencia sistemática en la guerra civil guatemalteca.
El jurado valoró el enfoque “sobrio” de la imagen, que resalta la “dignidad y autoridad” de las mujeres y transforma una historia de impunidad en una victoria histórica para la justicia.

El premio anual World Press Photo se instituyó en la década de 1950.
“Los fotógrafos van a los tribunales, a las zonas de conflicto, a los lugares tranquilos donde la historia se escribe sin testigos, porque creen que ver importa, que la evidencia importa”, afirmó Kira Pollack, presidenta del jurado de World Press Photo 2026, sobre el valor del fotoperiodismo como testigo de la historia.
