Un legado histórico
El 27 de febrero de 1975 marcó una histórica línea de tiempo en Yucatán. Ese día, la reina Isabel II de Inglaterra y su esposo, el príncipe Felipe, iniciaron una visita de dos días a la entidad y fueron los invitados de honor en la inauguración del espectáculo de luz y sonido de Uxmal, algo sin precedente en la región.
Pocos saben en la actualidad que detrás de la instalación de ese espectáculo estuvieron las gestiones y el decidido impulso de un yucateco que, aunque pasó la mayor parte de su vida fuera del terruño, fue siempre un apasionado de la cultura maya: Luis Gutiérrez Muñoz.
Hace poco más de tres semanas, el 14 de enero, don Luis falleció en Ciudad de México, a los 96 años de edad, y deja como legado las exhibiciones originales de luz y sonido de Uxmal y Chichén Itzá, numerosos libros sobre arte maya y otras obras relacionadas.
Nacido en Mérida en 1922, en el seno de la familia que formaron los esposos Luis Gutiérrez González —oriundo de Santander, España— y María Muñoz Solís, fue fundador de Editora del Sureste y Revista del Sureste, desde donde promovía la cultura. Se le recuerda, entre otras cosas, por ser editor de las famosas litografías del arquitecto y arqueólogo británico Frederick Catherwhood y por reunir documentación gráfica sobre la historia del país para el Colegio de México.
María de Lourdes Gutiérrez, sobrina del publicista e investigador, recuerda que éste emigró a Ciudad de México al terminar la preparatoria en la Escuela Modelo. Allí estudió Derecho y contrajo nupcias y fue contratado como director de publicidad del Banco Nacional de México (Banamex).
Su posición bancaria le permitió fomentar relaciones públicas y así conoció a mucha gente, incluso de otros países, que luego fue clave para su obra a favor de la cultura maya.
Relación decisiva
De acuerdo con Fernando Rivero Larrea, quien fuera su hijo político, fue como directivo de Banamex que don Luis Gutiérrez conoció a ejecutivos de la empresa Philips, una relación que fue decisiva para la instalación de luz y sonido en las zonas arqueológicas más conocidas de Yucatán.
“Él tenía relación con mucha gente por su cargo en Banamex”, explica el señor Rivero Larrea, quien es también yucateco y hoy reside en Ciudad de México. “En una ocasión el embajador de Holanda le comentó que la compañía Philips había financiado un espectáculo de luz y sonido en las pirámides de Egipto. Don Luis, quien siempre hizo gala de su amor por la cultura maya, le dijo que quería algo similar para las ruinas mayas. El embajador lo puso en contacto con gente de esa empresa para que hablaran de la experiencia en Egipto y desde ese momento a la Philips le interesó el proyecto para Yucatán”.
El publicista e investigador tuvo un compañero en la aventura. Sostenía amistad con el entonces gobernador de Yucatán, Carlos Loret de Mola Mediz, y aprovechó esa relación para impulsar la idea del espectáculo.
Aprobado el proyecto, continúa Fernando Rivero, el señor Gutiérrez se dio a la tarea de elaborar la producción y un guión que narrara con fidelidad la historia de los mayas, para lo cual contó con el apoyo de mayistas con los cuales también tenía relación de amistad.
Así, con el paso del tiempo se consolidó el proyecto y el 27 de febrero de 1975 se inauguró el luz y sonido de Uxmal, con la visita de la reina Isabel II y el príncipe Felipe.
En la noche del estreno se preparó una cena para 1,500 invitados. La lluvia fue una visitante incómoda, que, sin embargo, no impidió que se luciera el evento.
Por la mañana, la soberana de Inglaterra había recorrido las ruinas arqueológicas con la guía del arqueólogo británico Eric Thompson.
Arte y escultismo
Escultista durante la niñez y sus primeros años de juventud, Luis Gutiérrez fue también un amante de la ópera, la zarzuela y el ballet clásico, recuerda su sobrina María de Lourdes Gutiérrez, a quien se conoce familiarmente como Malú.
En pleno proceso de consolidación el luz y sonido de Uxmal, el fallecido promotor de la cultura maya impulsó un proyecto similar para Chichén Itzá y lo consiguió gracias a sus contactos con ejecutivos de Philips.
Tiempo después se hicieron cambios al espectáculo de Chichén. En marzo de 1989, el impulsor del espectáculo original responsabilizó al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de problemas que surgieron con los equipos, pues, según consta en los archivos de este periódico, dijo que cuando se instaló la estructura la institución intervino para cambiar todo el proyecto e inclusive modificó el funcionamiento de los aparatos electrónicos.
A pesar de los contratiempos propios de esa época, cuando la tecnología en esa rama era incipiente, los espectáculos de Uxmal y Chichén quedaron como la aportación de un yucateco que aun fuera no dejó de querer a la tierra que lo vio nacer.— ÁNGEL NOH ESTRADA
Detalles
Luis Gutiérrez Muñoz falleció el 14 de enero pasado en Ciudad de México, a los 96 años.
Disposición final
El cuerpo fue incinerado y las cenizas depositadas en una cripta de la iglesia de la Santa Cruz del Pedregal.
Los deudos
Le sobreviven su viuda, Martha Amalia Varela Barraza; hijos Beatriz Eugenia, Fernando, Miguel y Margarita Gutiérrez Bolaños Cacho; nietos Rivero Gutiérrez y Miranda Gutiérrez, y sobrinos Gutiérrez Silveira y Gutiérrez Barrera.
