Carlos Castillo Peraza flanqueado por Héctor Herrera “Cholo” y el alcalde Xavier Abreu Sierra en una imagen de 1999 en el Palacio Municipal de Mérida. El político panista fue espiado por el gobierno federal de 1978 a 1985

Catorce políticos y periodistas, en viejo expediente

El gobierno federal espió durante años a por lo menos 14 yucatecos, entre políticos, periodistas e intelectuales, por medio de las desaparecidas direcciones Federal de Seguridad (DFS) y General de Investigaciones Políticas y Sociales (Dgips) de la Secretaría de Gobernación, según se desprende de la lista de expedientes con versión pública, desclasificados recientemente por el Archivo General de la Nación.

Entre los espiados sobresalen Carlos Loret de Mola, Víctor Correa Rachó, su esposa y uno de sus hijos; y Carlos Castillo Peraza.

De acuerdo con la información, la DFS espió a Loret de Mola de 1953 a 1985, un año antes de su muerte en un accidente automovilístico ocurrido en 1986; es decir, durante 32 años seguidos. La Dgips, por su lado, le siguió los pasos de 1963 a 1984.

Loret de Mola gobernó Yucatán de 1970 a 1976, de lo cual regresó a su trabajo periodístico, donde se dedicó a criticar la actuación del expresidente Luis Echeverría Álvarez.

Su contrincante en los comicios para gobernador en 1969, el panista Correa Rachó, quien siempre alegó que fue víctima de fraude electoral, también fue objeto de espionaje por la DFS de 1964, tres años antes de su arribo a la alcaldía de Mérida, hasta 1977, cuando murió.

La DFS igualmente espió a su esposa, Sara Mena Peniche, de 1969 a 1970, durante la campaña para la gubernatura; y a su hijo, Jorge, de 1984 a 1985.

Otro destacado panista, Carlos Castillo Peraza, fue vigilado por la DFS de 1978 a 1985 y por la Dgips, de 1979 a 1985. Castillo fue candidato a la alcaldía de Mérida y a la gubernatura del Estado en esos períodos y luego, en 1993, fue presidente nacional del PAN y candidato a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal en 1977.

En este carácter, es posible que las actividades de espionaje en su contra hubieran continuado, pero los expedientes desclasificados llegan solo hasta 1985.

El sistema de inteligencia del gobierno también se ocupó de varios yucatecos avecindados en Ciudad de México, como Manuel Barbachano Ponce, productor de cine y de noticiarios, a quien le siguieron los pasos de 1957 a 1970, así como de su sobrino, el escritor Juan García Ponce. A éste, la DFS los vigiló de 1966 a 1971.

La DFS igualmente investigó al periodista yucateco Bernardo Ponce G. Cantón, directivo de “Excélsior” de 1963 a 1968, a quien siguió de 1961 a 1980.

Además, en la lista figuran antiguos políticos priistas como Julio Bobadilla Peña, líder de la CNOP y oficial mayor de la SCT en el sexenio de Echeverría Álvarez y uno de los precandidatos a suceder a Loret de Mola.

La DFS reportó sus actividades de 1953 a 1985. También hizo lo mismo con Tomás Marentes Miranda, gobernador de 1952 a 1953, que fue espiado de 1949 a 1978 y con Enrique Pacheco Larrondo. Éste fungió como presidente de la Unión de Camioneros de Yucatán y diputado local.

La DFS reportó sus pasos de 1961 a 1973, en tanto la Dgips lo hizo en el año de 1967, cuando era secretario del Ayuntamiento de Mérida y se le mencionaba como posible candidato del PRI a la alcaldía.

En la lista aparece también José Luis Sierra Villarreal, esposo de Dulce María Sauri Riancho.— HERNÁN CASARES

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