En Kinchil lanzan programa para la familia campesina
Las tradiciones del pueblo maya se preservan a pesar de la urbanización, y las hogares de paja o huano son algo que se quiere mantener porque son patrimonio inmaterial de la cultura maya, manifestaron ciudadanos de la comunidad de Kinchil.
Al respecto, autoridades del lugar pusieron en marcha el programa “Conservando mi casa”, informó el alcalde Carlos Valentín Pech Dzib. “La naturaleza es sabia, bondadosa y abundante. Por todos los tiempos de la Península, la mayoría de los yucatecos del interior del estado crecimos y disfrutamos vivir en una casa de paja o huano. En lo particular admiro y aprecio mucho estos lujos artesanales”.
De acuerdo con “El Universal”, el edil señaló que las familias que soliciten el apoyo para mantener esta tradición tendrían que anotarse en las oficinas de la presidencia municipal para ser parte de este esquema.
También explicó que cada 15 días a las familias que lo soliciten se les apoyará con 1,000 palmas de huano para que conserven en buenas condiciones sus viviendas.
“Comparto esa parte, me encanta el campo, el monte, disfruto mucho estar en una casa de paja y es de ahí el interés de meternos de lleno en este programa”, afirmó el alcalde, quien también se desempeña como apicultor.
“Con la ayuda de los vecinos, estaremos apoyando con palmas de huano cortadas en tierras kinchileñas a vecinos que así lo necesiten y deseen conservar su casa”.
El afán es apoyar al campesino que de sol a sol corta las palmas y repare su casa a quienes lo necesiten, para seguir sembrando nuestras raíces mayas, agregó.
Colaboración estatal
El alcalde de Kinchil señaló que esperan pedir ayuda al gobierno del Estado para fortalecer ese programa que ayuda a mantener las tradiciones en Yucatán para que la gente siga viviendo en casas de huano y paja, como desde niños lo hicieron.
