Arte y deporte, unidos con Bosé, Luna y Márquez
No se consideran nada especial, con toda la fama, la trayectoria y los millones que pueden llevar encima.
“Somos humanos”, afirma el actor Diego Luna. “Y queremos la paz”.
Artista mexicano que ha trascendido fronteras en la pantalla chica, Diego fue parte de un trío de panelistas que participaron ayer en la conferencia “El arte y el deporte como constructores de paz”, en el marco de la 17ª. Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz.
Moderada por Alejandro Legorreta, empresario y filántropo, el encuentro de ayer por la tarde tuvo también de participantes a Rafael Márquez, el futbolista mexicano de mayor reconocimiento en los años recientes, y Miguel Bosé, famoso intérprete español con mucha unión con México, y activista por la paz mundial.
Márquez y Bosé, a sus propias palabras, igual tienen en común lo que dijo Diego Luna: quieren paz.
“México necesita reinventarse. No somos artistas y deportistas, nosotros somos ciudadanos, humanos como todos ustedes, que queremos vivir. Necesitamos priorizar la paz”, dijo Luna, cuya actuación reciente en la serie “Narcos” espera que sirva para concientizar a la sociedad sobre lo que representa vivencia actual de los mexicanos.
“Somos el país de los desaparecidos, de las fosas clandestinas, de la violencia… Pero no decimos nada. Sólo levantamos la mano en el día de las elecciones. ¿Y al día siguiente?”, destacó.
Los tres ponentes arrancaron fuertes ovaciones a los presentes. Mediáticos todos, propiciaron una asistencia enorme al salón del Centro Internacional de Congresos (la más copiosa de todas las conferencias de la jornada inaugural).
Bosé estaba afónico, pero, dijo, no quiso perderse esta oportunidad de manifestar sus intenciones de paz, algo por lo que lleva años pugnando en diversos escenarios en el mundo.
“Paz es una palabra pequeña, pero de enorme significado y, lamentablemente, también de duros intereses y crea conflictos para poder lograrla”, indicó.
Legorreta ofreció algunos detalles de lo que Bosé ha trabajado a lo largo de los años, recordando, entre otros puntos, la canción de “Nada particular”, compuesta en 1991 y que, en opinión del cantante español, fue un mensaje por el conflicto que se vivía en Sarajevo.
“Imagina si la pusieran ahora”, le dijo Legorreta a Bosé sobre el tema, desatando ovaciones.
Y, momentos después, se dejaron escuchar las primeras notas de esa canción, propiciando mayores ovaciones. Emocionado, intentó cantar, pero ante el notorio problema en las cuerdas bucales, omitió hacerlo.
Futbolista
Rafa Márquez, laureado en diversas competencias internacionales con el Barcelona y capitán con la selección de México, habló de su paz propia, ante todo. Sereno, introvertido, dijo que él se convierte en otra persona cuando entra en la cancha.
Y señaló también que si el fútbol es capaz de unir a aficionados para apoyar a las selecciones, significa que es posible trabajar juntos por la paz. Puso énfasis en que la educación es algo fundamental para lograr la paz y se preguntó “¿qué estamos haciendo para lograrla”, de la misma forma como se expresó de lo valioso que significa el respeto en una época en la que domina la intolerancia. “No se respeta nada”, opinó.
Bosé recordó que en junio de 2013 se hizo formal que la paz sea un derecho humano y universal, pero, paradójicamente, dijo que “es como si la paz no interesara. ¿Cómo defender algo que al parecer no interesa? Parece que no tenemos argumentos para expresar cuánto la necesitamos”.
Los mensajes de los panelistas fueron duros y contundentes. Diego Luna manifestó su rechazo a los instintos de violencia creados desde la infancia, señalando que “en casa nos celebran cuando damos el primer manotazo”. Igual, el artista hizo un llamado al Congreso de Yucatán a legislar de manera respetuosa sobre los derecho de la comunidad LGBT.— Gaspar Silveira Malaver
