Contrastante el clima registrado en 2019, afirman
Un especialista en el clima calificó el 2019 como un año de muchos contrastes, mucha incertidumbre y recordado por eventos meteorológicos llamados extremos.
Juan Vázquez Montalvo, meteorólogo del Comité Institucional para la Atención de Fenómenos Meteorológicos de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), recordó que el presente será un año recordado por algunos eventos llamados meteorológicos extremos que se presentaron en algunas zonas del estado.
También fue un año que se esperaba con temor e incertidumbre de cómo nos trataría la temporada de ciclones tropicales.
A su decir, se temía que un huracán intenso categoría 5, la máxima de la escala destructiva Saffir-Simpson, nos afectara de lleno o por lo menos nos amenazara y afectase en forma indirecta.
“Por fortuna, de nuevo sólo fuimos espectadores de la temporada de ciclones tropicales y de hecho tanta fue la suerte que ni siquiera hubo alertamiento por parte de las autoridades en esta temporada”, agregó.
El meteorólogo resaltó que todas las instancias, tanto federales y estatales como municipales de Protección Civil, se prepararon al máximo para afrontar, por si fuera necesario, un potente huracán.
Incluso lo hicieron las instancias universitarias por medio del comité mencionado, pero nada sucedió.
“El Niño”
Vázquez Montalvo comentó que este año vivimos el fenómeno de “El Niño”, el cual no llegó fuerte, pero sí lo suficiente para causar una baja en el promedio de las lluvias, ya que ocurrieron saldos negativos en promedio precipitado de enero a junio. Sólo en abril llovió por encima de la media de ese período.
El evento de “El Niño” acabó el 31 de julio, en ese mes ya estaba muy débil y dio pie a que ese período fuera el más lluvioso desde 2010.
Este año que termina fue en el que se presentaron fenómenos meteorológicos extremos en Mérida y otros puntos de la entidad.
Se destacó el ocurrido el último sábado de julio en el oriente de la ciudad, por el rumbo de la colonia Fidel Velázquez y sectores aledaños, con gran daño a la infraestructura urbana porque derribó árboles, techos de lámina y muros. Esa área se quedó sin luz eléctrica, servicio de TV por cable y de teléfono convencional durante varios días.
Otro fenómeno extremo, dijo el investigador, se presentó en Kanxoc, en el oriente del estado, donde un sector también tuvo grandes daños en su infraestructura.
Como el último de estos fenómenos extremos, Vázquez Montalvo destacó la gran concentración de carga eléctrica y posterior lluvia ocurrida en la costa, entre Chuburná y Telchac, un sábado de julio en plena temporada veraniega.
Esto asombró a toda la gente que pasaba sus vacaciones ahí por el concierto de relámpagos desatado, causando temor. Por eso se acabó la alegría en las ferias esa noche, recordó.
Respecto a la temporada de calor, remarcó la presencia de temperaturas muy altas, en especial del 11 de abril al 21 de mayo, el lapso más extremo y extenso.
Aquí, dijo, se presentó una buena racha de temperaturas de iguales o por arriba de 38 grados, y algunos y varias veces temperaturas de 40, siendo la más alta la ocurridas el 13 de mayo con 40.4 grados.
El 9 de junio, al presentarse precipitaciones por debajo del promedio, se destaca una temperatura de 40.5 grados.
Sobre las lluvias de julio y noviembre, indicó que rebasaron por mucho el promedio acumulado, sobre todo el primero de esos meses, pues prácticamente fue el doble de la media.
Vázquez Montalvo recordó que el viento más fuerte registrado fue de dirección noroeste de 74.4 kilómetros por hora (kph) en Mérida ocurrida el 27 de enero, con daños ocasionados por un fuerte frente frío, el número 31, que afectó a toda la Península yucateca.
En la costa alcanzó velocidades cercanas a 100 kph, que fueron suficientes para ocasionar marejadas que inundaron y causaron daños a la infraestructura con caída de árboles desde Celestún y hasta El Cuyo.
También recordó la fuerza del viento que afectó el oriente de Mérida y Kanxoc con fuerza de huracán y remolinos, pero no se pudo medir ante la falta de instrumentación meteorológica en la zona, aunque pudo calcularse su intensidad con base en lo que destruyó.
Este año se presentó también una sequía atípica en el noreste, oriente y sureste del Estado, donde los acumulados de lluvia fueron muy por debajo del promedio.
Estas condiciones se debieron a que la región colindaba con Quintana Roo, donde se presentó una severa sequía este año.
De los frentes fríos, los del final de la temporada 2018-2019 no propiciaron temperaturas tan bajas por mucho tiempo.
En cambio, los de la temporada 2019-2020 que se viven hoy día sí están causando registros sensiblemente bajos, sobre todo desde mediados de este mes.— Luis Alpuche Escalante
Meteorólogo Fin de año
El meteorólogo Juan Vázquez Montalvo habla del clima que se espera para este fin de año.
Cambio completo
“Para este fin de año y Año Nuevo 2020 el tiempo dará un cambio completo, viviremos un descanso de los frentes fríos que hará que la pasemos con calor de día y algo de fresco al amanecer”.
Alta temperatura
“Se prevén temperaturas máximas de 30 a 32 grados y mínimas de entre 21 y 23, con viento del sur y sureste, un cambio total a como se vivió la Navidad”, agregó.
Frentes fríos
Este año los frentes fríos hicieron que por primera vez en los últimos cinco años hubiera frío en Nochebuena y Navidad, y causaron registros sensiblemente bajos, sobre todo desde mediados de este mes, explicó el meteorólogo.
