Cuidadoso apoyo a la labor en el seminario menor
Detrás de los muros del Seminario Menor San Felipe de Jesús, Virginia Navarrete Demara ofrece sus servicios en el equipo administrativo de la institución desde hace 14 años, con el objetivo de que continúe con su misión.
Pocos años después de que la institución realizara su traslado a la actual sede en Periférico Norte, en 1998, Virginia Navarrete, con estudios de Administración de Empresas Turísticas, comenzó a prestar servicios en recepción y después en el área administrativa.
Con su formación académica, cursada en el Instituto Tecnológico de Mérida, pensó en servir en una empresa pero nunca en una institución religiosa.
Virginia Navarrete comentó que siente una satisfacción muy grande de colaborar indirectamente en la formación de los jóvenes que ingresan a la institución, con la inquietud del sacerdocio.
Recordó cuando ingresó al Seminario Menor, el ahora diácono Fernando Pan Aranda paso al Seminario Mayor y llegó a su ordenación diaconal.
Ahora es auxiliar de prefectura del Seminario Menor y está a un paso de ser ordenado sacerdote, el 25 de marzo próximo, recordó.
Muchos cuando ingresan al seminario son tímidos. Es una alegría ver cuando concluyen bien formados, con otra visión, con madurez, comentó.
Virginia Navarrete subrayó que el seminario menor sí es un semillero vocacional y se ve la diferencia cuando los jóvenes ingresan en primer grado y cuando concluyen el tercero.
Compartió que otra de las alegrías en su servicio es ver como la institución ha seguido edificándose con el apoyo de las personas.
Cuando ingresó no existía la capilla, ni el área de oficina, entre otras instalaciones. “En el seminario se necesita el apoyo de la gente”, recordó.
La entrevistada detalló que sus tareas incluyen recibir llamadas, dar información de la capilla, recepción de donativos, atención de proveedores, realizar el menú de los seminaristas y elaboración de compras.
Sus funciones incluyen también recepción de documentos para las celebraciones de bodas en la capilla y atención del mantenimiento, entre otras
La integrante del equipo de administración subrayó que su trabajo le gusta mucho y que en éste lo da todo.
También comentó que su servicio laboral va más allá del horario puesto en la oficina y está a disposición, para resolver alguna situación o necesidad que se presente como el de dar una llave o llevar el pan a la mesa de la institución cuando no llega, entre otros.
Compartió que la experiencia de trabajar en la institución le ha dado una cercanía con Dios y también amistad con diversos sacerdotes que han sido parte del equipo formador.— Claudia Sierra Medina
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Virginia Navarrete Demara, de 55 años de edad, vecina de Jardines del Norte, esposa y madre, comentó que el trabajo administrativo en el seminario menor es como sería en cualquier empresa, con disciplina y cuidado para que funcione correctamente.
Labor
“Uno da todo cuando se siente bien en donde está y porque le gusta su trabajo. Y yo lo hago porque me gusta, porque quiero y me siento bien”, expresó la entrevistada.
Servicio
También añadió que seguirá sirviendo en la institución hasta que Dios quiera.
