Arte de su tierra
Su abuelo materno lo educó para amar y querer su tierra, y los caminos que con él recorrió por las diversas regiones de Oaxaca lo hicieron impregnarse en el alma y el corazón de la belleza y colorido de su estado natal.
Por eso Alberto Vásquez Sánchez tomó como bandera llevar la riqueza de su pueblo a todo el país y más allá de sus fronteras, sin dejar de lado su formación como artesano que aún desempeña al hacer soldaditos de plomo y otras aleaciones de metales.
Ganador de varios premios nacionales por su trabajo artesanal, Alberto Vásquez cuenta que creció rodeado de la cultura de Oaxaca porque en su natal Tlaxiaco “todos saben hacer artesanías” y es cuna de grandes artistas como Lila Downs, Rafael Reyes Spíndola y Yalitza Aparicio.
En su niñez recuerda que jugaban a ser grandes: hacer los que sus padres y abuelos hacían, como tejer textiles y elaborar soldaditos de plomo.
Su abuelo paterno, Joaquín Vásquez, y su padre, Félix Vásquez, hacían los soldaditos de plomo mientras su abuelo materno, Agustín Sánchez Mirón, se dedicaba a los textiles, básicamente elaborar cobijas y velas, también era arriero.
Esta última actividad es la que le valió conocer Oaxaca en compañía de su abuelo y enamorarse de su tierra, sus colores, paisajes y riqueza artesanal.
Hace 32 años sintió deseo de presentar la cultura de esa entidad en otros lugares y creó el Grupo Cultural Oaxaca, que hoy lleva la exposición de Oaxaca y La Guelaguetza a numerosas ciudades del país e incluso al extranjero, pues han visitado varias veces Estados Unidos y recientemente Ecuador.
En ocasiones han estado en ciudades peligrosas, pero afirma que un espacio que gana la cultura es un lugar que pierde la delincuencia.
Tradiciones
Su objetivo, cuenta, es compartir todo lo que su tierra tiene para dar, acercar la gastronomía, artesanía, bailes, música y en general las tradiciones de un pueblo rico en ellas.
No solo eso, sino que promueve el intercambio cultural. Por ejemplo durante la estancia que tienen en Mérida invitan a participar a artistas yucatecos, quienes se presentan junto a los artistas oaxaqueños que acompañan la muestra.
Tal es la cercanía que se ha logrado entre meridanos y oaxaqueños, que se ha puesto en marcha una iniciativa para hermanar a esas urbes.
Vásquez Sánchez detalla que el director de Desarrollo Económico y Turístico del Ayuntamiento, Eduardo Seijo Solís, se reunió con Frida Yolanda Lyle García, directora de relaciones internacionales de Oaxaca.
Se llevó a cabo una junta en la ciudad para hacer realidad ese hermanamiento y se espera la visita del alcalde Renán Barrera Concha a Oaxaca en abril para continuar ese proceso.
En 12 años que lleva realizándose la muestra de Oaxaca y la Guelaguetza en Mérida, Vásquez Sánchez, indica que el hermanamiento ya se ha dado, solo falta oficializarlo.
Aunque prácticamente todo el año recorre el país y alguno sitios del extranjero para llevar la cultura de su estado natal, no olvida su faceta de artesano y cada que puede se toma unas breves vacaciones y elabora los soldaditos de plomo que en su familia le enseñaron a hacer.
Esas artesanías se venden ahora como piezas de colección. También elabora otras con diversas aleaciones de metales para que los pequeños jueguen.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
Una vez hechas las piezas, las lleva consigo a cada lugar que visita, en sus ratos de descanso y durante las noches se dedica a pintarlas.
El detallado trabajo artesanal que realiza le ha valido varios premios: en 1988 recibió el Premio de la Juventud en la ramas Artes y Tradiciones Populares.
Además, desde 1986 ganó tres años consecutivos el Concurso del Juguete Popular de Guanajuato; en 1987 se alzó ganador del Concurso Nacional de Miniaturas en el Estado de México; y en 1984 el Premio de Artes Populares de Toluca.
Premio
Las figuras que Alberto Vásquez Sánchez elabora son parte de varios libros de texto gratuitos de primaria, por lo cual recibió un reconocimiento de la SEP. Comparte que fotos de los soldaditos que elabora se pueden ver en el libro de español y lecturas de primer y tercer grado, y en el de Ciencias Sociales de quinto grado.
Apodo
Por su labor artesanal, entre sus compañeros no hay quien le llame por su nombre, le dicen “soldadito de plomo”.
Otros distintivos
También es ganador del Premio Nacional de Nacimientos del Fonart.
