En el sector del vestido el 90% ya no está laborando
En Yucatán más del 90% de la industria del vestido ya no está trabajando, y quienes aún laboran lo hacen para sacar los pedidos pendientes de fechas anteriores a las afectaciones del coronavirus, pero en unos 30 días se acabarán y también se paralizarán.
En conferencia de prensa que ofreció ayer en las instalaciones de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido en Yucatán (Canaive), su presidente, Fernando Muñoz Carrillo, dijo que a pesar de esta adversidad provocada por el coronavirus siguen luchando para mantener sus plantas productivas y proteger los empleos.
“La crisis financiera y económica internacional ha golpeado también a los hogares. En nuestro sector está situación podría afectar a más de 17 mil colaboradoras y colaboradores, de quienes dependen muchas familias”, declaró.
Como una opción para tratar de salir adelante durante la crisis, el líder empresarial citó la maquila de cubre bocas, prendas y otros artículos hospitalarios, para lo que ya están en pláticas con el gobierno, pero el principal problema es la materia prima que no llega.
Afirmó que la falta de materia prima que llega de China es lo que más les ha afectado desde el principio.
En su caso citó como ejemplo citó que tiene pedidos que no le llegan desde hace 90 días. “Para maquilar los cubre bocas, se necesitan hilos elásticos y el mismo elástico, pero esperamos que ya la próxima semana recibamos los insumos y así empezar a trabajar en esos pedidos”, indicó.
En la industria del vestido, dijo, han acatado las medidas establecidas por las autoridades, incluyendo el enviar a sus hogares a todas las empleadas embarazadas o en periodos de lactancia, además de ser flexibles en los horarios de las que acuden a laborar. El 70% del capital humano en este sector es femenino.— David domínguez
Muñoz Carrillo recordó que el sector del vestido es considerado prioritario en la economía estatal y nacional por la cantidad de empleos que genera y su contribución al Producto Interno Bruto (PIB) de la industria manufacturera, y tristemente está entre las cinco actividades más afectadas por esta contingencia.
“El 80% de nuestros asociados lo conforman micro y pequeñas empresas, por lo que es inevitable su afectación, la cual empieza a impactarles con la nula venta y colocación de prendas de vestir de sus fábricas y tiendas locales, como la ropa casual, guayaberas, uniformes, bolsas, ropa típica, playeras y algunos pedidos del extranjero.
Igual ha repercutido en la cancelación de pedidos en mercados de la zona costera, el Caribe y compras nacionales por la reducción de surtido en tiendas.
A pesar de todo lo expuesto el empresario afirmó que siguen adelante, están conscientes de que la recuperación será de forma paulatina y en un largo plazo, “por lo que estamos atentos a los apoyos financieros, créditos blandos, facilidades y subsidios a los que nuestra industria pueda accede con inmediatez, los cuales se necesitan de forma urgente, particularmente para el sostenimiento de nuestras plantas laborales”.
Al igual que lo han hecho otros dirigentes del sector privado, Muñoz Carrillo dijo estar de acuerdo con la contratación de créditos por parte del gobierno del estado para proteger y apoyar la economía del Estado, con incentivos fiscales y otras medidas, sobre todo al sector del vestido, que está llegando a su segunda semana con problemas para pagar nóminas.
El empresario anticipó que se preparan para que cuando todo esto pase puedan propiciar nuevas oportunidades orientadas a la posibilidad del lanzamiento de nuevos estilos en prendas de vestir, diversificar nuevos usos o aplicaciones de nuevos productos.
Afectados
Muñoz Carrillo recordó que el sector del vestido es considerado prioritario en la economía estatal y nacional por la cantidad de empleos que genera y su contribución al Producto Interno Bruto (PIB) de la industria manufacturera. “Estamos entre las cinco actividades más afectadas por esta contingencia”, dijo.
