El profesor Francisco Reyna Kú, quien imparte cuarto grado de primaria

MÉRIDA.- Francisco Reyna Kú es profesor de cuarto grado de primaria en la escuela “Armando Palma Peniche”, en Ciudad Caucel. En medio de la pandemia y ante la imposibilidad de animar personalmente a sus alumnos decidió escribirles una carta, de puño y letra. El la llamó “carta de fe”, y la escribió “con el único propósito de animar a nuestros jóvenes e inspirarlos”.

A la misiva, de tres hojas de extensión, le tomó fotografías las cuales envió por Whatsapp a los padres de sus alumnos. Esto como parte del reto mismo de darse abasto para mantener el contacto con todos sus alumnos. Con algunos ya había intercambiado notas de voz, vídeos o mensajes de texto.

“Apreciado alumno: Hoy más que nunca extraño las cálidas voces de ¡buenos días!, las bromas que terminaban en risas de “¡ja,ja,ja!”, el murmullo de asombro del “¡hooo!” y el “¡heeee!”, al sonar el timbre del descaso”. Así comienza la carta escrita por el profesor de 46 años de edad.

En el texto recuerda los códigos establecidos con los niños como “el abrazo tribal de oso” y el “saludo de apache gigante”, así como las meriendas solidarias en las que los pequeños intercambiaban y compartían sus alimentos. Luego viene una breve explicación de lo que es la pandemia y llama a los niños a ser héroes.

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“Pues bien, mi estimad@ estudiante. Hoy un microscópico ser (virus) nos enseña el sentido de la vida; llegando a distanciarnos más no a separarnos. Hoy estamos resguardados por que es la manera en que protegemos a un tesoro; que en este caso son tú y tu familia…

“Grandioso ser, desde que te vi, incluso antes de conocerte, sabía que eras la luz que ilumina nuestros días y la razón por la que soy feliz de ir a trabajar en nuestro segundo hogar que es la escuela.

“Por eso te solicito que en estos momentos de adversidad ¡sonrías! ? Haz siempre lo mejor y no te rindas. Busca siempre una solución que para estos momentos hemos trabajado. Sé que estás listo porque ¡Creo en ti!”. Así es como cierra la carta antes de despedirse “con aprecio y cariño”.

Con buena respuesta

Sobre el resultado, el profesor destaca las muestras de afecto y las ideas de los niños y sus padres de cosas para hacer en casa: “Estoy aprendiendo mucho más”.

“Existe mucha energía en potencia. Esta carta los motivó a hacer otras cosas además de tomar clases o ver TV o internet”.

El docente explica que hay quienes están haciendo reportajes, dando mensajes de paz o salud, haciendo muestras de reconocimiento a los servidores públicos, “cocinar” para sus papás o liberar animales que tenían en confinamiento. “No se imagina cuántas ideas salen de estos niños, que nos demuestran que no hay pequeña voluntad”.

Jessica E. Ruiz Rubio es licenciada en Periodismo y maestra en Gestión de la Mercadotecnia. Comenzó su carrera periodística en 2004, año en que ingresó a Grupo Megamedia. Se especializa en trabajos especiales, análisis de tendencias digitales, temas locales y gestión de redes sociales.