“Un protocolo garantiza respeto a los derechos”
El Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos ONU-Habitat trabaja desde el febrero pasado en Campeche para monitorear el cumplimiento de derechos humanos y la búsqueda de una solución consensuada, ante la necesidad de relocalización de las familias que viven en el derecho de vía del tren.
En un comunicado se indica que en este proceso se tenía previsto un censo de población que no se pudo realizar debido a la contingencia por Covid-19. En su lugar, a fines de marzo se realizaron entrevistas a sana distancia y, a partir de abril, telefónicas.
En respuesta a distintas publicaciones que han hecho referencia a la presencia en campo de personal de ONU-Habitat sin las debidas condiciones de seguridad sanitaria, así como a su intención de realizar junto a Fonatur desalojos forzados de las familias que residen frente a las vías del tren, ONU-Habitat aclaró que en ningún momento se ha violado el protocolo sanitario establecido por el gobierno federal y que no es su mandato decidir sobre la relocalización de personas, sino ayudar a encontrar una solución consensuada en el marco del pleno cumplimiento de derechos humanos.
Anteayer publicamos que cerca de 300 viviendas antiguas, algunas con valor histórico, y micronegocios de tres colonias de Campeche están en la mira del Fonatur, pues están edificadas cerca de los rieles del tren y el espacio se requiere para la ampliación del derecho de vía ante la construcción del Tren Maya.
En Mérida, muchos predios están en una situación similar, pues al estar cerca de las vías férreas, podrían ser requeridas para esas obras, con el consiguiente perjuicio para sus ahora ocupantes.
En respuesta, ONU-Habitat informó que ha desarrollado un protocolo de relocalización que garantiza que los derechos de los vecinos sean respetados, buscando soluciones habitacionales adecuadas a las preferencias de cada grupo familiar.
“En el marco del proyecto Tren Maya, a cargo del Fonatur, ONU-Habitat presta apoyo técnico para garantizar una negociación justa que responda a los intereses de las familias. Con este fin, el equipo local de ONU-Habitat se ha entrevistado con aquellas personas interesadas en el proceso de relocalización consensuada, para conocer sus preocupaciones y propuestas”.
“Las entrevistas se iniciaron en el mes de febrero. Sin embargo, debido a la situación de contingencia sanitaria por la pandemia de coronavirus (COVID-19), se decidió reemplazarlas por entrevistas telefónicas y cancelar las asambleas informativas previstas, debido a la restricción de no juntar a más de 50 personas en un mismo lugar.
En el actual contexto de emergencia sanitaria, a comienzos de abril, ONU-Ha bitat puso a disposición de las familias dos números de teléfono y un correo electrónico para que, de manera voluntaria, pudieran agendar una entrevista. En todos los casos, estas se realizan por vía telefónica. En el marco del convenio de colaboración firmado con Fonatur el 21 de mayo de 2019, ONU-Habitat realiza el seguimiento permanente y la evaluación de todo el proceso de relocalización consensuada en Campeche para garantizar los derechos de la comunidad. Su trabajo consiste en recoger las peticiones y demandas de las familias interesadas en ser relocalizadas, velando porque se den las soluciones más óptimas y justas, tanto en el proceso de relocalización, como en la propuesta de las mejores soluciones”.
Medida Postura
En un boletín ONU-Habitat dice que busca que no haya en Campeche desalojos forzados.
Otras acciones
Además, agrega en el comunicado que promueve, por parte de las autoridades responsables, que se cuide la seguridad de las personas, se fomente la articulación de los tres órdenes de gobierno, la participación de la comunidad en las tomas de decisiones, la construcción de un abanico de opciones de vivienda adecuada o compensaciones económicas y la seguridad de la tenencia de la vivienda. En su labor de acompañamiento a Fonatur, ONU-Habitat continuará las entrevistas a distancia con las personas interesadas y velará por una negociación justa con quienes acepten el proceso de relocalización consensuada. En el caso de las familias que no acepten la relocalización, los litigios se resolverán a través de las autoridades competentes, sin que ONU-Habitat tenga ningún tipo de intervención al respecto.
Asimismo, una vez que el contexto actual lo permita, ONU-Habitat retomará las asambleas informativas con las familias que residen en el derecho de vía del tren, con la intención de recoger sus inquietudes, comunicar los avances en el proceso de negociación y apoyar en la búsqueda de soluciones que mejoren sus condiciones de vida. Para este propósito, está elaborando un listado de opciones habitacionales de compensación para que las familias elijan la más adecuada a sus intereses. Entre estas, se incluyen proyectos habitacionales en distintos predios identificados en las proximidades de las colonias donde residen las familias y la organización de concursos de arquitectura y urbanismo, en coordinación con FONATUR, que próximamente dará a conocer.
ONU-Habitat reitera su compromiso con las familias de Campeche que residen frente a las vías del tren y su apoyo a las autoridades responsables de la relocalización, velando para que este sea un proceso que respete los derechos humanos y mejore las condiciones de vida de las familias, así como su seguridad.
