La invasión de moscos que experimentan Mérida y otras zonas en estas fechas corresponde principalmente a dos géneros que se desplazaron por efecto de las lluvias y los vientos, informa Julián García Rejón, profesor investigador de la Unidad de Ciencias Biomédicas del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).
El “mosco negro”
Esos moscos, explica, son el Aedes taeniorhynchus, que se caracteriza por su color negro y por atacar en grupo, y el Psoróphora, que llama la atención por su tamaño.
A ellos se suman variedades muy conocidas, como el Aedes aegypti, transmisor de virus como el dengue y el chikungunya, y el Cúlex, que son comunes en las ciudades en cualquier época del año. El primero es blanco de campañas continuas para eliminar sus criaderos.
El doctor García Rejón recalca que la invasión de los insectos en estos días es consecuencia de las intensas lluvias y los vientos, que propiciaron que estas dos variedades de mosquitos, que por lo general están en ciénagas y montes, fueran traídos a la ciudad.
¿Los moscos mutaron?
En el caso específico del Psoróphora subraya que no es resultado de una mutación o algo que se le parezca. Son grandes y robustos, con probóscide fuerte porque habitualmente se alimentan de venados, ganado vacuno y otros animales de las zonas rurales, que tienen piel gruesa. Por eso es dolorosa su picadura en el humano.
No obstante su tamaño, señala el entrevistado, no son rápidos y se les puede matar fácilmente, ya sea con insecticidas o mediante una fumigación.
Además, considera que en cuatro o cinco días más los insectos del género Psoróphora desaparecerán de la ciudad, porque depositan sus huevecillos en otras partes.
En cuanto al Aedes taeniorhynchus, el investigador del Laboratorio de Arbovirología del “Hideyo Noguchi” recuerda que aparecen en ciertas épocas del año junto con las lluvias acompañadas de viento.
“Esos mosquitos tienen sus criaderos en la ciénega y cuentan con capacidad para volar hasta 40 kilómetros”, abunda. “Aprovechan los ventarrones para acercarse a donde hay alimento para ellos. Finalmente están buscando la sobrevivencia”.
Entre las principales características de esta variedad de moscos cita que salen “por millones” de sus criaderos y en la misma proporción vuelan a las ciudades. “Por eso atacan en montón y generalmente al mismo tiempo”.
A pesar de que es más común que el Aedes taeniorhynchus tenga sus criaderos en la ciénega, el doctor García Rejón hace notar que este insecto deposita sus huevecillos en lodo que tenga cierta salinidad y esto lo puede encontrar también en sascaberas cercanas a las ciudades y en otros sitios como la laguna de oxidación en Mérida.
“En la laguna de oxidación llegan aguas negras, incluyendo detergente y otras sustancias, que con el proceso de oxidación y limpieza generan un ambiente parcialmente salobre. Eso les gusta a estos mosquitos, por eso lo buscan”, añade.
En el caso de las sascaberas manifiesta que con la extracción de material a que fueron sometidas su base casi llega al manto freático y por eso tiene cierta salinidad.
“Desaparecerá” la especie
Como en el caso del Psoróphora, dice que este género también muere con facilidad y con fumigaciones desaparecerá en unos días más.
El investigador agrega que el problema de este mosco es que ahora está presente por montones y su horario de mayor actividad es la mañana y la tarde. Por lo general disminuye después de las 19 horas y en la noche no ataca mucho “a menos que te metas en el monte”.
Otra característica de este género de Aedes es que no es común que entre a los cuartos de las casas, a menos que se deje abierta la puerta.
“El problema es en el patio, en el parque, en lugares amplios, porque necesitan volar mucho. Son de mucho aleteo y en una casa no lo pueden hacer”.— ÁNGEL NOH ESTRADA
La encefalitis equina, ningún riesgo ahora para Yucatán
El doctor Julián García Rejón dice que no hay bases ahora para temer a la encefalitis.
No tenemos el virus
Al referirse a las versiones de que el mosquito Aedes taeniorhynchus, que en estas fechas ha invadido las zonas urbanas, puede causar la encefalitis equina en Yucatán, el investigador de la Uady hace notar que se requieren tres elementos para que esa situación se presente: el vector, el virus o patógeno, y una persona susceptible de contraer la enfermedad. “Aquí tenemos al vector, que es el mosquito, pero no al virus”, enfatiza.
Hace medio siglo
Recuerda que en 1966 ó 1967 se conocieron en México casos de Encefalitis Equina Venezolana, pero desde entonces no se sabe de nuevos contagios.
Nada en los humanos
También señala que el mosquito Cúlex, común en esta región, es vector del Virus del Nilo Occidental, que es causante de encefalitis y ha dejado muchos muertos en Estados Unidos, pero México no tiene el virus. “Lo tuvimos… Ahora circula en aves y no se ha detectado en humanos”, recalca.
Cuidado con el dengue
De lo que sí hay qué preocuparse es del dengue, explica. Con la pandemia del Covid-19 se pararon actividades y no se pudo abatizar como en otros años, al igual que en todo México. Por eso es importante eliminar o evitar en las casas criaderos del Aedes aegypti.
