Actual directora del Centro de Investigación de Enfermedades Infecciosas del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), la doctora Celia Alpuche obtuvo el postdoctorado en Ciencias Médicas en la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital General de Massachusetts y en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, ambas en los Estados Unidos.
Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (SIN) nivel II y ha publicado 90 artículos en revistas nacionales e internacionales, así como capítulos en libros de texto y divulgación.
En el marco de la pandemia de Covid-19, la entrevistamos sobre su labor y la perspectiva actual que se tiene de México, así como de las medidas implementadas y la reciente reactivación laboral en muchas regiones de la nación.
Según informa la Secretaría de Salud federal, en muchos lugares de México se llegó al pico de contagios y el semáforo ha cambiado de color rojo a naranja, ¿por qué las cifras oficiales parecen indicar lo contrario al continuar los números elevados de contagiados y fallecimientos en esos mismos lugares?
Primero, es importante recordar que México es un país con una extensión muy grande y heterogénea en muchos indicadores y que la epidemia de Covid-19 no tiene una dinámica semejante en todos lados en tiempo de presentación y en magnitud. Esto es variable por zona geográfica y aún dentro de cada Estado puede variar.
Se inició en estados con mayor comunicación con el exterior a través de viajeros internacionales o pase fronterizo en el norte: Baja California, Quintana Roo (Cancún), Valle de México (aeropuerto internacional con muchos vuelos a diversas partes del mundo), etc. Cuando esto se disemina a comunidad fue a partir de estas áreas y su comunicación terrestre, aérea y movimiento de personas hacia otros lugares.
Segundo, algunas de las áreas previas han logrado llegar a su máximo de casos nuevos por día, lo mismo que de hospitalizaciones nuevas por día y de defunciones por día. En algunos estados algunos de estos indicadores van disminuyendo muy lentamente, pero en la mayoría con transmisión activa se han quedado en una meseta de transmisión alta.
Si vemos solo números acumulados siempre la curva se va hacia arriba, para un buen monitoreo tenemos que ver cómo se comporta de un día a otro o de una semana a otra.
¿Considera que es muy pronto para una reactivación de actividades laborales como ha venido sucediendo en muchos estados?
Es una situación compleja, porque hay mucha gente que vive del día a día y la situación económica requiere activarse para esa gran parte de la población.
Al mismo tiempo la única manera de evitar contagios es el confinamiento, por eso hay que tener indicadores claros de que la dinámica de transmisión está disminuyendo y adaptarse a las propuestas de activar la vida laboral poco a poco con medidas de precaución factibles de realizar y con mucha responsabilidad.
En tanto no haya vacuna, ¿en qué medidas se debe poner énfasis ante esta reactivación laboral?
Las mismas que se han propuesto desde un inicio: las personas con los mínimos síntomas mantenerse en confinamiento, etiqueta respiratoria, limpieza de manos constante, sana distancia entre personas, etc.
¿El sudor y tocar a una persona enferma sin que haya saliva de por medio son fuentes de contagio de coronavirus?
A pesar de que algún estudio ha demostrado la presencia del virus en glándulas salivales, no hay evidencia científica que demuestre que el sudor puede transmitir la enfermedad. Si se convive con una persona enferma se deben tener todas las medidas de precaución para evitar contaminarse particularmente a través de secreciones respiratorias. Pero es muy importante que las personas enfermas en casa extremen las medidas de precaución y eviten en todo momento exponer a otros al contagio.
¿Cuáles son los puntos donde se han detectado más contagios: transporte público, mercados o supermercados, empleados de servicio público..?
Cualquier lugar densamente poblado que impida la sana distancia y donde la gente no guarde las precauciones mencionadas puede ser importante para contagio. En términos generales se ha demostrado que es mucho más alta la probabilidad de contagio en sitios cerrados con aglomeración de gente que en sitios abiertos.
¿Yucatán en qué punto está en la actualidad?
Continúa con transmisión activa, dentro de una meseta y con tendencia a disminuir y no se debe bajar la guardia en las precauciones de contacto para continuar con este descenso.
El exceso de información que ha generado en los medios esta pandemia ha dado pie a varios mitos o “remedios caseros”, como tomar tal o cual medicina, hacer gárgaras con tal o cual producto, desinfectar billetes y monedas, etc. ¿Podría darnos un ejemplo de cuáles son los más comunes detectados y que sean erróneos o no necesarios?
Hacer gárgaras de X o Y solución, evitar la acidificación de la sangre, etc. No existe un tratamiento efectivo o vacuna demostrada hasta la actualidad para este medicamento.
En ese mismo sentido, en el imaginario popular se difunden varias versiones del origen del virus, desde que se debe a un murciélago, hasta un virus manipulado en un laboratorio o por la tecnología de quinta generación (5G) de redes móviles. ¿Se sabe con certeza su origen?
La información de la secuencia genética del virus y la comparación con secuencias genéticas de otros betacoronavirus sugieren fuertemente la relación evolutiva con los identificados previamente en murciélagos. No hay evidencia de técnicas conocidas para manipular genéticamente virus en laboratorio.
¿Tomó desprevenido al mundo, y a México, el Covid-19?
Una enfermedad emergente como esta siempre tomará desprevenido al mundo, mucho más a la región geográfica donde emerge, en este caso China, y en el caso de la influenza AH1N1 en 2009, acá en América del Norte.
Todas estas enfermedades manejan un tiempo de mucha incertidumbre porque son nuevas y tenemos que aprender qué está ocurriendo, cómo diagnosticarla, cuál es su espectro de enfermedad (asintomáticos, leves, graves, etcétera), cómo se disemina, etc.
Inclusive ahora, después de más de cinco meses todavía, hay cosas que no conocemos de esta nueva enfermedad. Sin embargo, en el caso de Covid-19, a los países que nos ha tocado después de China y Europa nos ha dado tiempo de tener mucha más evidencia de la que tenía China en enero y por lo tanto de usarla para prepararnos.
Mucha gente critica las estrategias tomadas y que la curva no se aplanó y que es una mentira. Una realidad es que con las medidas de mitigación, con la jornada nacional de la sana distancia, la curva se hizo más lenta y chaparra y eso ha dado tiempo a una conversión hospitalaria para atender los casos graves, a tal grado que aun con el incremento importante de casos que ameritan hospitalización no ha existido saturación crítica.
¿Cómo percibe en la actualidad el ánimo internacional? ¿Hay algún caso a seguir, por ejemplo, los países escandinavos como Noruega, Suecia y Dinamarca?
La respuesta depende de muchos factores y además de las decisiones ante el momento de la emergencia de la epidemia en cada país, está la estructuración de los sistemas necesarios y eso se construye a través de los años; los sistemas de vigilancia epidemiológica, la infraestructura de diagnóstico para la Salud Pública, los sistemas de atención médica, etc.
Además, cada país tiene poblaciones diferentes: densidad poblacional, condiciones de salud basales, condiciones económicas y sociales, entre muchas otras.
Países desarrollados de ingresos altos han sufrido la epidemia de manera dramática. Un ejemplo es que se habla mucho de que lo más necesario son pruebas, pruebas, pruebas, pero estas pruebas per se no curan ni salvan vidas, son las acciones que se desencadenan ante un caso confirmado las que dan resultados.
Si contamos con una infraestructura para contactar a todas las personas, contacto de cada caso y confinarlos para evitar más contagios entonces el éxito de pruebas , pruebas, tiene sentido.
Cuando tenemos transmisión comunitaria elevada en ciudades grandes es extremadamente complejo establecer este seguimiento de cada contacto, es casi imposible. De esta manera las medidas aplicadas en un país no siempre son factibles o necesarias en otros, se tiene que adaptar la respuesta a cada circunstancia.
¿Hay algo nuevo en las investigaciones del virus o posibles curas? Se habla de medicamentos como dióxido de cloro o del plasma de gente que ha superado el virus.
Hay una gran cantidad de investigación y muchas propuestas, pero no hay un tratamiento que demuestre totalmente efectividad en curar esta enfermedad.
Se conoció que hace unos días fue integrada al equipo de expertos del Covid-19 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ¿nos puede platicar algo al respecto?
Se trata de un grupo de trabajo técnico asesor específico sobre vacunas de Covid-19 dentro del Grupo de Asesores Estratégicos de Expertos (SAGE, por las siglas en inglés) sobre inmunización de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Dentro de OMS existen diversos grupos técnicos asesores para diferentes temas y este es uno más. Para la integración de este grupo de trabajo la OMS hizo una convocatoria abierta a la que se puede responder proponiendo candidatos, por solicitud personal, institucional o por autoridades de salud de los países miembros.
En mi caso la propuesta la hicieron las autoridades de salud de nuestro país, a quienes agradezco la confianza. La selección la hacen los expertos de la OMS entre todos los candidatos propuestos de diferentes países del mundo, tomando en cuenta el currículo de cada candidato y al final se seleccionaron 14 integrantes y tuve el honor de ser una de las personas seleccionadas.
¿Algo que quiera agregar?
En México, como en muchas partes del mundo, tanto autoridades como personal de salud, así como la propia población, hemos realizado un gran esfuerzo para ir saliendo adelante ante esta adversidad que es la pandemia de Covid-19.
La gente ha sufrido mucho, tanto los que no se han contagiado como los que han estado o están enfermos, más los graves o las familias de éstos o de los que desafortunadamente han tenido un desenlace fatal.
Debemos seguir actuando con responsabilidad llevando a cabo las medidas de precaución ya conocidas, no podemos bajar la guardia pensando que esto ya pasó, y debemos aprender a vivir con este virus tomando todas las precauciones necesarias.
Desafortunadamente la gente no puede seguir confinada por siempre, porque no todos cuentan con las posibilidades económicas para continuar de esta manera indefinidamente.
Existen muchos mitos, muchas opiniones a la ligera, pero debemos recordar que en estas situaciones la evidencia científica es lo que nos da la armas para este combate, inclusive en un principio se tiene mucha incertidumbre, áreas por definir y lo que parecería verdad puede resultar que no era tan así y hay que dar marcha atrás y retornar por el camino correcto.
En un evento de esta naturaleza y de tal magnitud no hay éxitos rotundos y tenemos que luchar por la mayor mitigación y sobre todo aprender y aplicar lo aprendido para seguir respondiendo ante este evento o cualquier otro semejante que pudiera aparecer.
De un vistazo
Premios al investigador joven
La doctora Celia Mercedes Alpuche Aranda recibió el premio al investigador joven de la sociedad de enfermedades infecciosas de Boston, Massachusetts, entre todos los postdoctorados de Harvard en 1993. También fue recipiendaria del premio al investigador joven de la Sociedad Americana de Microbiology, entregado en el congreso anual de la Conferencia Interscience sobre agentes antimicrobianos y quimioterapia (Icaac, por sus siglas en inglés) en Orlando, Florida, en 1994.
Profesora visitante
Fue profesora visitante en la Unidad de Enfermedades infecciosas del Hospital General de Massachusetts en Boston y en el Health Science Building con el Dr. Samuel I. Miller en la Universidad de Washington en Seattle (1995-1998).
Lucha contra la influenza
De 2007 a 2012 fue directora del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos de la Secretaría de Salud, donde se integró a la vigilancia epidemiológica del país y se destacó por su trabajo en la pandemia de influenza en 2009.
Premio nacional por investigación
En 2019 recibió el Premio Nacional al Mérito en Investigación Clínica “Dr. Miguel Otero”, que otorga el Consejo de Salubridad General de la Secretaria de Salud federal.
Colaboración internacional
Participa en grupos técnicos-consultores y asesores en áreas de resistencia antimicrobiana, diagnóstico y redes de laboratorios, enfermedades prevenibles por vacunación y emergentes, presunto uso de armas biológicas, a nivel nacional e internacional (Organización Panamericana de la Salud, Organización Mundial de la Salud, National Institutes of Health, Naciones Unidas), etcétera.
