Se termina 2020 y los habitantes de la península de Yucatán no olvidarán principalmente lo activa que fue la temporada de huracanes, misma que dejó inundaciones históricas. Asimismo, antes de eso se tuvieron eventos de calor, sequía y recientemente una turbonada “navideña”, indica el meteorólogo Juan Antonio Palma Solís, coordinador de Meteored.mx.
Independientemente de la pandemia de Covid-19, la atmósfera dejó mucho de qué hablar en este 2020.
Iniciando el año se presentó el primer acontecimiento: la oscilación ártica llegaba a una fase positiva histórica no vista en décadas, lo cual bloqueó y debilitó la llegada de masas de aire frío desde enero y fue a finales de febrero cuando apenas se dejó sentir algo de bajas temperaturas.
Poco después, para los meses de primavera y con el inicio de la pandemia se tuvo una extensa onda cálida que dejó varias semanas sin lluvia y rompió algunos récords de calor en la región.
De pronto, a finales de mayo retornaban las lluvias, pero de una manera no antes vista. La llegada del ciclón tropical “Cristóbal” a la región propició precipitaciones torrenciales que dejaron inundaciones históricas.
La temporada de lluvias y huracanes siguió su curso de manera normal y fue en octubre cuando llegó la tormenta tropical “Gamma”, siguiendo los huracanes “Delta” y “Zeta”. Históricamente se contaban cuatro ciclones en una misma temporada de huracanes en la península de Yucatán.
En noviembre comenzaron a llegar los primeros frentes fríos, uno de ellos también causando inundaciones, y finalmente en diciembre se inició el desbordamiento de extensas masas de aire polar ártico y continental que disminuyeron la columna de mercurio a valores muy bajos por varios días. También en Navidad se presentó un “norte” intenso con vientos de casi 90 kilómetros por hora, causando algunos daños.
¿Qué causó que el 2020 fuera tan variable?
Como se comentó al principio, este año que se va tuvo la influencia de un patrón anormalmente positivo de la oscilación ártica, trayendo consigo olas de calor en la primavera y verano.
“La Niña”
Desde abril hubo temperaturas muy altas en el Atlántico, Caribe y Golfo de México, algo clave para que se tuviera la temporada de huracanes más intensa de la historia, agregando también la llegada de “La Niña” que aumenta la formación de estos fenómenos.
Año muy cambiante
El mismo fenómeno de “La Niña” también propicia inviernos fríos y húmedos sobre la península de Yucatán, patrón que se está presentando gradualmente en la región. De esta manera, 2020 marcó la historia meteorológica en la península de Yucatán como uno de los más variables y sobre todo, más lluviosas.
