En un entorno apacible y silente, poco a poco el sol comienza a bañar a la capital yucateca: el 2020 se ha ido y Mérida despierta al primer día del 2021.
Paulatinamente el bullicio de la pirotecnia que saludó la llegada del nuevo año ha quedado atrás y en el ambiente el trino de las aves comienza a hacerse presente junto con aquellos madrugadores, para quienes la mañana del viernes podría parecer como cualquier otra.
Personal de aseo urbano recorría las calles y avenidas de la ciudad al tiempo que, presurosos, algunos transeúntes se dirigían a sus centros laborales para comenzar a trabajar o, como en el caso de los empleados de empresas privadas de seguridad, relevar a sus compañeros que realizaron la guardia nocturna.
Pocos turistas, algunos acompañados por sus mascotas, caminando, trotando, en bicicleta o patín, disfrutaban de las otrora congestionadas calles y aceras, despejadas ayer de expendios de pirotecnia.
El amanecer podría pasar como cualquier otro de año nuevo, de no ser por las personas que mantienen el uso del cubrebocas. El uso responsable de esta prenda, parte ya de la cotidianeidad de todos, es un recordatorio de que el año viejo queda atrás pero la pandemia sigue, con la esperanza de que 2021 traiga la derrota definitiva de la enfermedad.
Paseo Montejo, Circuito Colonias, Reforma, Colón, la Itzáez, Pérez Ponce y Cupúles, el centro de la ciudad y barrios como Santa Lucia, Santa Ana, San Cristóbal, San Juan, San Sebastián, Santiago y la Mejorada amanecieron como cada inicio de año, vacíos, con una evidente ausencia de transeúntes y tránsito vehicular, mismo que comenzó a incrementarse a partir de las 7 de la mañana.
Para entonces en las calles se encontraba el personal de limpieza del Ayuntamiento realizando su tarea, así como personas que salían de sus trabajos nocturnos para dirigirse a casa. Otros se apresuraban para llegar a sus centros de trabajo, pues algunos giros como cafeterías y restaurantes de los hoteles comenzaron a trabajar desde temprano para ofrecer a sus clientes y huéspedes el desayuno.
Como lo indicaron las autoridades, de las 11:30 de la noche a las 5 de la mañana hubo restricciones a la movilidad.— Emanuel Rincón
Mérida Nuevo año
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Tranquilidad
A diferencia del estruendo y tronido de fuegos artificiales y pirotecnia que marcaron la llegada del 2021, la falta de circulación de personas y vehículos hizo de este inicio de año algo atípico; aun al amanecer no se percibía movimiento y si, en cambio, era perfectamente audible el trino de las aves despertando al nuevo día desde el follaje de los árboles. Hasta las 10 horas comenzó a hacerse notoria la actividad.
