Gilda Segovia rinde protesta como nueva comisionada del Inaip. Ese proceso está a cargo del Congreso y una iniciativa propone que nuevo organismo seleccione y designe a directivos de ese instituto y de la Codhey

Participación civil débil fuera de las etapas electorales

En la actualidad, el tema político está entrampado en múltiples problemas que parten de una dolorosa realidad: la sociedad civil tiene una débil participación fuera de períodos electorales y no controla a sus autoridades, lo que da pie a un complicado círculo vicioso, advierten los impulsores del Organismo Promotor de Instituciones para la Democracia (OPD), A.C.

Una democracia sin principios y valores ético-sociales, agregan, se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto… Se trata de una problemática que propicia la corrupción y hace injustas las estructuras que deben sustentar el sistema democrático.

Al abundar en el sustento de la iniciativa del OPD, de la que hemos informado ampliamente, sus promotores subrayan que todos deben asumir la tarea ciudadana de buscar nuevas fórmulas socio-políticas para que la democracia supere todos los obstáculos y logre avanzar.

“En un sistema democrático el verdadero poder emana del pueblo, que lo transmite a los gobernantes para que éstos trabajen por el bien común, dando prioridad a las personas que carecen de lo necesario para una vida digna”, enfatizan.

“Cuando los gobiernos trastocan su misión, cuando cuantiosos recursos destinados al desarrollo y bienestar de la población se extravían por la corrupción y la ineficiencia, generan flagelos como la pobreza y la miseria de un alto número de personas, que en el caso de México son el 46.2 y el 9.5% de la población, respectivamente, según cifras oficiales”.

También advierten que males de esa naturaleza propician conductas antidemocráticas, ya que en muchas personas necesitadas se inhibe, a cambio de “ayudas” condicionadas a favorecer intereses partidistas, el libre ejercicio de su derecho a votar y de otros deberes ciudadanos.

“Es un círculo vicioso que urge romper, pero ¿cómo hacerlo sin mejores autoridades y el mecanismo que lo permita en el corto, mediano y largo plazos?”, añaden.

Como publicamos, el OPD es una iniciativa que nace bajo el cobijo de Laicos Unidos por el Bien Común (Lubic). Su esencia es que sea la sociedad civil la que proponga y designe a los integrantes de dos órganos autónomos claves en Yucatán: la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Codhey) y el Instituto Estatal de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (Inaip). Esa facultad recae actualmente en el Congreso del Estado.

El proyecto tiene también alcances nacionales: como siguiente paso se propone reformar la Constitución Política federal para que un órgano idéntico se encargue de designar a los integrantes del INAI, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el Instituto Nacional Electoral (INE).

En el prólogo del proyecto, del cual nos proporcionó copia Eduardo Seijo Gutiérrez —uno de los consejeros fundadores del OPD—, se expone que Lubic es un colectivo emanado de la Escuela de Doctrina Social de la Iglesia Juan Pablo II e integrado por fieles cristianos laicos y personas de buena voluntad para sumar esfuerzos y contribuir a la solución efectiva de los problemas sociales que afectan principalmente a los más pobres.

Uno de esos problemas, se señala, está relacionado con el desarrollo democrático, que aún es insuficiente.

El documento que da sustento a la iniciativa también contiene los siguientes conceptos:

—Desde la perspectiva de muchos mexicanos, como la de ciudadanos de otros países, es necesaria la construcción de un nuevo orden social, económico y político, fundado sobre la dignidad de la persona humana y la libertad y que actúe en la justicia y la solidaridad que garantizan la paz.

—La democracia a la que aspiramos es una forma de gobierno, un medio que debe asegurar la participación libre de los ciudadanos en las opciones políticas y garantizar a los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus propios gobernantes, o bien, la de sustituirlos oportunamente en forma pacífica.

—Actualmente, todo el proceso relacionado con el nombramiento de los integrantes de los consejos generales u órganos máximos del INE, de la CNDH y del INAI lo administran, en ese orden, la Cámara de Diputados, la Cámara de Senadores y el Ejecutivo con el Senado. En Yucatán, el proceso de designación del Inaip y la Codhey está a cargo del Congreso local.

—Aunque se aceptan propuestas de candidatos de la sociedad civil organizada, es un mecanismo que se ha mostrado no imparcial porque favorece intereses partidistas y/o de otros grupos de poder y/o de la autoridad en turno.

—Esta dependencia de los poderes tradicionales es una especie de cordón umbilical que es necesario y oportuno cortar para que puedan desarrollarse favoreciendo el bienestar social.

—La creación formal de este organismo promotor será un factor importante para que tengamos una democracia participativa plena en principios y valores ético-sociales de respeto a la dignidad humana, a la libertad, al Estado de Derecho, a la solidaridad orientada al bien común, que propiciará mejores gobiernos.

—Lograr la aceptación constitucional del OPD no será tarea fácil porque encontrará la oposición de los constitucionalistas tradicionales u ortodoxos. También encontrará intereses contrarios al bien común, que se verán afectados. Es de esperar una franca oposición de quienes ejercen el poder confiado a ellos por los ciudadanos.

—Se requerirá de apoyo ciudadano y de voluntad política para sacarlo adelante. Su creación será una innovación para beneficio de México. Su noble misión lo indica.— ÁNGEL NOH ESTRADA

 

OPD Pormenores

Más conceptos en los que se sustentan la creación y los fines del nuevo organismo:

Esfuerzo de todos

“Nuestra democracia participativa requiere maduración y debe seguir avanzando con el esfuerzo de todos, impulsada por el gobierno y la sociedad civil organizada y cualificada y avalada por el pueblo en general”.

Avanzar o involucionar

“El sistema democrático, que es la forma de gobierno que México quiere, no es algo estático sino un proceso dinámico que puede avanzar o involucionar. Los ciudadanos tienen que aportar esfuerzo e ideas habitualmente para garantizar la continuidad del progreso socio-político”.

Soberanía popular

“Hoy se vive una coyuntura socio-política que hace necesario y trascendente que no se pierda el avance democrático conseguido. Por eso es oportuno impulsar la presente propuesta, que será posible por medio de una decidida participación ciudadana convocada para este propósito, haciendo uso de los mecanismos de democracia directa disponibles… que se sustentan en el principio de la soberanía popular”.

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