Denuncian “treta” de la directiva del ejido de Ucú
Ejidatarios de Ucú piden a la sociedad y a las autoridades voltear a ver a esta comunidad donde hoy jueves se realizarán elecciones para nombrar nuevo comisario ejidal, cuyos resultados serán clave para decidir el futuro de más de 600 hectáreas ubicadas cerca de Mérida.
Felipe Quintal Dzul, candidato independiente en estos comicios, dice que el excomisario ejidal Géner Pech León, quien actualmente controla a la directiva, en contubernio con un grupo de empresarios encabezado por Víctor Abraham Jorge Esquivel y algunos funcionarios agrarios del pasado realizaron una asamblea en 2017 para cambiar el destino del suelo de 315 hectáreas, pero acabaron llevándose 628, sin que muchos socios del ejido se dieran cuenta.
El actual comisario, Erick Martín Dzul Matú, es parte del grupo de Pech León —que ahora quiere ser alcalde de Ucú por el Partido Verde— lo mismo que Miguel Magaña Tun, actual candidato a comisario por ese grupo.
El descrédito de Pech León ha hecho que sus seguidores teman perder el poder y por eso lanzaron la convocatoria para renovar a la directiva hoy jueves, en lugar de hacerlo el domingo, como suele ocurrir, se dice.
“Urdieron esta treta para desalentar la asistencia a la asamblea electiva —porque muchos socios trabajan fuera de Ucú—, pero creo que, al contrario, la mayoría de los ejidatarios llegará a votar”, señala Quintal Dzul.
Aunque sabemos que sus actividades están restringidas por el Covid, ojalá la Procuraduría Agraria pueda mandar observadores a la asamblea, agrega.
Dinero y alcohol
El dirigente añade que quienes controlan a la actual directiva del ejido tienen miedo de su triunfo, “por eso los empresarios detrás de Magaña Tun están soltando dinero y cartones de cerveza”.
En entrevista, Quintal Dzul recuerda que una de las principales causas de la inconformidad se remonta a la asamblea realizada el 13 de agosto de 2017, convocada para cambiar el destino de 315 hectáreas de tierras ejidales y pasarlas de uso común a asentamiento urbano, pero al formalizar el acta de esa asamblea los dirigentes encabezados por Pech León firmaron por 623 hectáreas; es decir, 313 de más.
Desde hace tres años, afirma, él y un grupo de más de 80 ejidatarios iniciaron su lucha para convencer a los socios del ejido de que no solo han sido víctimas de un fraude —el robo de 313 hectáreas—, sino también de la falsificación de documentos ejidales y de los bajos precios pagados por sus tierras.
Los actuales dirigentes tratan de convencer a los socios de que es inútil reclamar. Les dicen: “esas tierras ya están pagadas. ¿Te vas a pelear con los empresarios? No vas a poder, nunca vas a poder”.
Pero nosotros creemos que sí es posible defender nuestros derechos, afirma Quintal Dzul.
Debido a las irregularidades de la asamblea de 2017, añade, el ejido no ha podido inscribir esa asamblea en el Registro Agrario Nacional, además que en ese organismo aparece un usufructo sobre esas tierras, aprobado en asambleas ejidales anteriores.
Según Quintal Dzul, el descontento de los socios ahora es muy grande, por la falta de interés de los dirigentes por resolver sus problemas, por lo que él anticipa su triunfo en los comicios de hoy.
De ganar, dice, al ejido llegará una época de tranquilidad y normalidad. “Eso sí, analizaremos todo lo que se ha hecho, todas las asambleas realizadas a espaldas de los socios y procederemos…”
“No estamos en contra de la venta de las tierras, las últimas que le quedan al ejido”, advierte. “Estamos a favor de que se hagan en forma correcta, legal, sin beneficiar a los mismos que han pretendido acaparar nuestros terrenos”.
Como comisario, añade, estaría dispuesto a buscar un acuerdo con los empresarios que adquirieron esas tierras irregularmente, pero no con Jorge Esquivel, quien se ha negado siempre al diálogo, sino con sus socios, algunos de los cuales han manifestado su disposición a negociar.— HERNÁN CASARES CÁMARA
