TAPACHULA, Chiapas.— Lo que comenzó como una jornada de resistencia agraria terminó en un cruento enfrentamiento armado, que dejó de saldo dos muertos, siete heridos, vehículos quemados y una persona desaparecida.
Campesinos, habitantes de la comunidad tseltal de Nicolás Ruiz y del municipio Venustiano Carranza, se enfrentaron a presuntos integrantes del crimen organizado.
La violencia estalló cuando un convoy de cinco camionetas, tripulado por civiles armados, irrumpió en Nicolás Ruiz realizando disparos al aire.
Al intentar huir hacia Venustiano Carranza, los presuntos sicarios se toparon con un bloqueo carretero de campesinos debido a un añejo conflicto agrario, de modo que abrieron fuego para poder cruzar.
Sin embargo, lejos de dispersarse ante las ráfagas de armas de fuego, los pobladores repelieron la agresión con piedras, palos y otras armas de fuego.
Enfrentamiento de campesinos con grupo armado
El saldo de la refriega fue desgarrador: entre las víctimas fatales está una mujer que, ajena al conflicto, perdió la vida por una bala perdida mientras viajaba desde Tuxtla Gutiérrez para visitar a su familia.
“La organización comunitaria tomó el control para salvaguardar a la población tras detectar el vehículo sospechoso”, afirmó el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar a través de sus redes sociales.
Por su parte, el fiscal general del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, confirmó el despliegue de un operativo de más de 200 elementos del Ejército, Guardia Nacional y policía estatal, apoyados por helicópteros y vehículos artillados, para retomar el control de la zona.
Autodefensas y cárteles del crimen en Chiapas
La tragedia en esta región no es aislada. Desde el año pasado los habitantes de Nicolás Ruiz se constituyeron en grupos de autodefensa para frenar la incursión de cárteles que se disputan el control de las rutas de tráfico de drogas, armas y migrantes procedentes de Centroamérica.
Mientras, en la capital de Chiapas una comisión campesina de la OCEZ-Casa del Pueblo intentaba resolver disputas territoriales mediante el diálogo, en las carreteras de la selva la realidad se imponía con fuego.
Vídeos que circulan en redes sociales muestran la crudeza del choque: camionetas reducidas a cenizas y los restos calcinados de presuntos delincuentes, testigos mudos de un Chiapas que se desangra entre la desatención institucional y el avance del narcotráfico.
