En el cuarto día de vacunación contra el Covid-19 en la Cámara de Comercio de Mérida, una de las sedes, la gente comenzó a llegar desde temprano.
Las puertas se abrieron poco antes de las 8 de la mañana y para entonces ya había decenas de personas esperando. Entre ellos Diego Edilberto García Mex y su esposa.
“Se siente un poco más tranquilo saber que gracias a Dios ya te van a aplicar la vacuna”, indicó el señor Diego Edilberto, tras resaltar que la vacuna es una protección que ayuda a prevenir la enfermedad.
“Don Diego” no cumple años en abril, pero como tanto él y su esposa ya tienen 60 años se animaron a probar suerte. No se les negó la aplicación de la vacuna como a ningún otro adulto mayor que llegó a las instalaciones y que cumplía años en otro mes.
Una brigadista se encargó de avisar a los acompañantes que esperaban en las afueras del salón que si ya tenían 60 años pasarán de una vez para que no tengan que regresar otro día.
Quién no corrió con suerte fue una mujer que llevó a su padre y que se puso en la fila para ingresar al área de aplicación, pero no se le permitió el paso pues según su credencial del INE cumplía 60 años hasta julio. Personal de Bienestar Social le dijo que no se desespere, que ya llegarán vacunas para el grupo correspondiente a su edad y podrán vacunarla sin ningún problema.
El comienzo de la jornada en la Canaco transcurrió sin incidentes, a diferencia del primer día cuando los asistentes se quejaron principalmente del sol y el tiempo de espera.
De hecho, para hacer el proceso más rápido, se habilitó otro filtro de entrada y se comisionó más personal (35 enfermeros y 18 médicos de la Sedena).
A todos los adultos, antes de ingresar, se le midió la temperatura y se les pidió que enseñarán su credencial de identificación. Una vez dentro, se les encuestó y posteriormente se les aplicó la vacuna, tras lo cual tuvieron que estar treinta minutos en observación.
Todo ese proceso no llevó más de una hora, pero aún así hay quien dijo que sí fue bastante tiempo como el señor Carlos Ángel Trujeque Góngora, quien a su salida a las 9 de la mañana, bromeó que quedó todo entumido pues llegó al lugar a las 7.
“Pero todo estuvo bien. Todo fue normal”, indicó “don Carlos”, quien se dijo contento de cumplir con las recomendaciones sanitarias, aunque ha escuchado “a personas que son renuentes y dicen que si las va a dar (el Covid-19) que les dé”.
“Para mí es un complemento para seguir viviendo”, señaló el entrevistado, quien cumplió 89 años el domingo 4 pasado.
Los esposos Eliseo Tamayo Ancona y María Teresa Ancona, quienes cumplen años a fin de mes, salieron contentos tras haber recibido la dosis. “Nos sentimos muy bien. Antes de la vacuna sí había temor por el Covid-19, pero siempre estuvimos cuidándonos”, dijeron.— IVAN CANUL EK
De un vistazo
Trato
En la vacunación en la Canaco estuvo Nancy Estrada, quien acompañó a su madre, Celsa Nazaria Pasos, comentó que el trato fue bastante bueno y que los médicos y las enfermeras estuvieron muy pendientes.
Ayuda
“Venimos para el bienestar de mi mamá. Siempre la estamos cuidando y esto (la vacuna) es una ayuda más para que ella esté bien”, señaló Nelsy, quien consideró que la dosis es como un pequeño regalo para su madre, quien cumple 92 años el próximo sábado 17.
Lo siguiente
“Es un beneficio muy grande que tenemos con la vacuna. Cuando menos ya está un poco más protegida. Ahora solo hay que esperar la segunda dosis”.
