Padres y maestros buscan atender el servicio educativo
Maestros y padres de familia empezaron a resolver la carencia del servicio de internet en las escuelas públicas de educación básica, y en su afán de ayudar a los alumnos los docentes usan sus teléfonos celulares para enviar tareas o impartir clases virtuales.
Por su parte, los padres de familia aportan en forma voluntaria una cuota para la contratación de esta telecomunicación esencial en estos tiempos de pandemia.
De acuerdo con los datos recabados en el magisterio, los profesores de educación básica cumplen sus horarios con los pocos alumnos que asisten a las clases presenciales, pero padres de familia que inscribieron a sus hijos a la modalidad de tutorial suplican que vuelvan al sistema anterior, donde las clases eran vía teléfono celular y redes sociales en las que crearon sus grupos de alumnos.
Como ese sistema ya lo dominan los docentes, por voluntad propia retomaron las clases y envío de tareas desde sus móviles, ya sea en horario escolar o desde sus casas fuera de los centros educativos.
“De muchísimas formas lo están resolviendo los profesores, una forma muy fácil es que después del horario de clases, una vez que los maestros llegan a sus casas, comen y descansan, atienden a las mamás y tutores con su internet domiciliario”, informó Víctor Enríquez Cabrera, maestro que encabeza un movimiento de protesta por el regreso a las clases presenciales.
A su decir, las escuelas no están en condiciones para funcionar en forma óptima, carecen de internet y el 90% de los padres de familia no quiere clases presenciales para sus hijos por temor a la pandemia del Covid-19.
Complicaciones
El docente comentó que los padres de familia están colaborando con la contratación de internet en algunas escuelas grandes.
Empero, no cree que puedan sostener un pago de $22,000 al año por la contratación del internet porque, como ya dijo, las empresas de telecomunicaciones consideran las escuelas dentro de la tarifa de internet empresarial y el pago es de $1,800 o $2,000 al mes durante todo el año.
Otro problema que surge con el internet contratado por los padres de familia es que piden que las clases presenciales se transmitan en vivo vía alguna plataforma, pero para ello el profesor necesita un celular con buena memoria RAM y mucha capacidad de almacenamiento, de una buena computadora, de cables de conexión y enchufes especiales, pero no hay estas herramientas.
“El problema que tienen las escuelas públicas es que la anterior secretaria de Educación solo hizo un trabajo de papel y de escritorio, no fue a las escuelas para constatar las verdaderas carencias y le dejó el problema a Liborio (Vidal Aguilar, actual titular de la Segey)”, señaló Enríquez Cabrera.
“El gobernador (Mauricio Vila) soltó dinero para la atención de las necesidades, pero no lo pueden atender todo de una vez. En la última reunión nos enteramos que Liborio estaba dando prioridad a 400 escuelas y cuando termine atacaría a otras 400. No se hizo el trabajo en forma anticipada para el retorno a clases presenciales”.
El Diario pidió información a la Segey sobre las escuelas que no tienen la infraestructura para atender las clases presenciales que iniciaron el lunes 6 y cómo se resuelve la falta de internet en las escuelas.
La dependencia informó lo siguiente: “Las escuelas con falta de infraestructura es checar caso por caso, hay niveles de deterioros, las más urgentes son baños, agua potable y electricidad”.
“Cada caso se canaliza a través del Idefey”, precisó. “Ya se atienden casi 1,200 escuelas y los directores pueden seguir reportando las carencias y desperfectos en el teléfono 800 Yucatán”.
“Respecto a los alumnos que no tomaron clases por falta de conectividad de internet, el diseño del protocolo regreso seguro a clases es híbrido; es decir, los alumnos y los maestros no necesitan internet para sus clases”.— Joaquín Chan Caamal
“Los padres de familia que escogieron el modelo no presencial tienen la opción de ir a buscar la tarea de los niños para que se lo apliquen en su casa”.
Por otro lado, la CNTE convocó a una nueva caravana vehicular en la ciudad de Valladolid para protestar por el regreso a las clases presenciales, para exigir la abrogación de la Ley del Issste que ahora paga en Unidad de Actualización en vez de salarios mínimos a los jubilados, y para que los docentes se realicen en forma gratuita y calidad las pruebas para detectar el Covid-19.
En Mérida no se programó ninguna otra caravana vehicular.
