Agentes de la PEI en el predio donde se registró un suicidio

Una vida más se extinguió de manera voluntaria, y de nuevo se trató de una persona joven: ahora se trató del médico veterinario Rafael Felipe C. Z., de 30 años de edad, quien por razones desconocidas decidió ser parte de la cifra de personas que han decidido terminar con su vida en Yucatán.

Su cuerpo fue encontrado suspendido con una cuerda al cuello, por personas cercanas a él, al parecer sus familiares, dentro de su propia clínica en la calle 114 entre 59-E y 59-F.

Los mismos dieron aviso a la policía y estos, a la autoridad ministerial, quienes llegaron a la casa y en pocos minutos, a petición de la familia, se encargaron del levantamiento del cuerpo.

La Policía Estatal de Investigación también llegó a la casa para iniciar las indagatorias, pues aunque todo indica que sí se trató de una decisión propia del ahora occiso, esto se tiene que comprobar ante las autoridades.

“Es ‘Rafita’, pobre”, dijo un vecino mientras una camioneta del Semefo se llevaba el cuerpo.— Gabriel Chan Uicab

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