A pesar de una “amenaza” de que les descontarían el día un grupo de 30 trabajadores del Poder Judicial del Estado, del edificio ubicado en la calle 35, suspendieron labores en una protesta “de brazos caídos”.
La medida la convocó el Sindicato Único de Trabajadores Profesionistas, Administrativo y Manual para demandar un aumento salarial en 2022.
Sin embargo, este paro no suspendió las actividades diarias de las diferentes oficinas del edificio porque no todos acataron el llamado sindical, aunque sí las ralentalizó.
¿Cómo afectó el paro las oficinas del Poder Judicial?
Cabe señalar que no se nota gran afectación porque no hay una demanda excesiva de los servicios ni diligencias en los juzgados familiar y mercantil que funcionan en el edificio.
Se observó que toda persona o litigante que llega pasa sin problemas para realizar sus trámites.
Para entender mejor: Poder Judicial: Sedes operarán con normalidad ante protesta
Las oficinas con mayor movimiento fueron las del fondo auxiliar de pago de pensiones alimentarias y oficialía de partes, cuyos empleados trabajan con normalidad.
La defensoría pública, el área de administración y mantenimiento y todas las oficinas del edificio de la calle 35 funcionan hasta este momento.
¿Por qué es la protesta “de brazos caídos”?
A las 8:30 a.m. llegó el líder del sindicato, Renán Marcelino Puc Chi, lo que motivó que trabajadores extendieran una manta pidiendo justicia porque no recibieron aumento salarial este año y tampoco se presupuestó para 2022.
Puc Chi reiteró que la protesta “de brazos caídos” continuará como está planeado, por lo que mañana jueves y los siguientes días, hasta el 10 de diciembre, otros juzgados se sumarán.
Se quejó de la “amenaza de descuento” que lanzó la administración del Poder Judicial del Estado para contrarrestar el movimiento de inconformidad.
Anticipó que interpondrá una queja en la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo porque sus acciones son legítimas en defensa de sus derechos laborales y salariales.
Afirma que sí afectó los servicios en oficinas
En su opinión, la estrategia de “brazos caídos” sí afecta los servicios del edificio, pero en un recorrido se vio que hay atención al público en todas las áreas laborales.
Minutos después de una entrevista con el dirigente sus seguidores salieron a la explanada del edificio y poco a poco se sumaron más empleados que dejaron sus labores para mostrar que no estaban trabajando.
