Varias lecturas le dio el economista y maestro en gobierno y políticas públicas Gabriel Rodríguez Cedillo al aumento del 22% al salario mínimo que se aplicará el 1 de enero de 2022 en México.
De entrada, consideró que este aumento generará un mayor consumo en la clase trabajadora, pero también que se perderá con la carrera alcista de la inflación.
Sin embargo, en su opinión como economista, este porcentaje crea un escenario menos incierto para la clase trabajadora y un salario mínimo alto es correcto porque manda una señal para que los empresarios, sobre todo los grandes, le bajen a su voracidad rentista.
La Comisión Nacional de Salarios Mínimos aprobó el jueves, en común acuerdo con el gobierno federal, sindicatos y empresarios, que a partir del 1 de enero se otorgue un 22% de aumento al salario mínimo en México.
¿Cuánto será el salario mínimo en 2022?
El salario mínimo actual es de $141.70 diarios y con el aumento llegaría a $172.87. En la zona libre fronteriza norte pasaría de $213.39 a $260.34. Según el gobierno federal, con el 22% de alza al salario mínimo se cubrirá el 74% de la línea de bienestar familiar de los trabajadores.
Entrevistado sobre los impactos del aumento, el maestro Rodríguez Cedillo señaló que es una recuperación importante del salario mínimo mexicano y que beneficiaría a la clase trabajadora si pudiera comprar más cosas para su bienestar. Pero no hay un control de precios y por ello los productos suben continuamente.
“Obviamente con el crecimiento de la inflación este aumento no se manifestará directo en los bolsillos de los trabajadores”, señaló el profesor y coordinador de la Licenciatura en Comercio Internacional, y de Educación Continua de la Facultad de Economía de la Uady. “No se puede controlar por medidas locales, el proceso inflacionario seguirá aumentando”.
“¿Y qué pasará con este aumento del salario que anunciaron como un gran acuerdo? En términos de la técnica económica, no pasará nada. Subirán los precios de los insumos y el empresario subirá los precios de los productos”.
El aumento al salario mínimo, una medida inteligente
El economista consideró que este alza del 22% al salario mínimo es un acuerdo inteligente del sector empresarial y por ello aceptó ese porcentaje. El empresario, explicó, pensó que si sube los precios, la clase pobre no tendrá dinero para comprar, para mantener o mejorar su bienestar familiar.
Sin compras, el sector productivo no tendría cómo mantener sus utilidades y por ello aceptó aumentar el salario mínimo en ese porcentaje, para elevar el consumo interno en el país.
“Aumentará el monto de la compra porque los oferentes y productores aumentarán sus precios para compensar la inflación”, dijo. “La clase trabajadora no tendrá bienestar. No hay una claridad que el aumento salarial se refleje en un mayor bienestar del trabajador porque aumentarán los precios aún más por la demanda del consumo interno, y eso aumentará más la inflación”.
¿Cómo se puede mejorar el bienestar del trabajador?
Rodríguez Cedillo ejemplificó con términos nominales: si un trabajador con salario mínimo gana $3,000 y en enero ganará $3,500 sí se aprecia un beneficio, pero solo en cifras porque en su capacidad de compra no comprará más porque los productos subieron más”.
¿Cómo la clase trabajadora que gana el salario mínimo sí mejoraría su línea de bienestar? Cuando el sector empresarial produzca más, que haya suficiente oferta, que haya más productos para que no suban los precios, al contrario, que pudieran bajar por la competencia, pero obviamente no es así.
El empresario aceptó otorgar el salario mínimo porque sabe que los que más compran son los trabajadores, ese aumento del 22% garantizará que ellos seguirán comprando, aun cuando el sector productivo no produzca más, así el empresario ganará sin hacer nada extraordinario.
Luego aclaró que esta es una explicación técnica, sin ideología de ningún tipo y la basa en que la clase trabajadora es la que más compra bienes de primera necesidad y productos básicos.

Quienes distribuyen esos productos son las grandes empresas, entonces hay una cadena que cuando el micro empresario demande más bienes por el mayor consumo, el gran distribuidor demandará más a sus proveedores y subirá el precio hasta que llega al consumidor final que es la clase trabajadora.
El maestro concluyó su análisis sobre el impacto del aumento al salario mínimo en que en términos nominales sí se ve un beneficio para los trabajadores, pero en términos reales no lo habrá ni lo verán porque no hay una inflación estable, sino en franco ascenso, ni una producción nacional de bienes en crecimiento.
Ingresos Economía
Gabriel Rodríguez habló sobre el impacto de este aumento al salario mínimo en empresas.
Micro negocios
El economista dijo que las grandes, medianas empresas y las monopólicas no lo resentirán porque en Yucatán pocos ganan un salario mínimo, pero las grandes perjudicadas serán las mipymes que sobreviven del ahorro económico.
Cuesta de enero
“Bastante la gente consume estos productos básicos de primera necesidad, esto hace que la inflación se mueva más, sube poquito a poquito, casi de manera imperceptible, influirá más en el alza de precios”, advirtió. “Quizá se mantenga la inflación en el 7% en este mes, pero la realidad se verá y sentirá en la cuesta de enero”.
