Sí está afectando el alto precio del limón, es un ingrediente que en la cocina yucateca y mexicana es indispensable para que no varíe el sabor, dijo ayer Roberto G. Cantón Barros, presidente local de la Canirac.

“Estamos bajando el consumo del limón, estamos siendo creativos y donde no es necesario no se usa. Si en diciembre pasado costaba $12 el kilo y hoy es de $65, no se puede costear. En algunos casos usamos naranja agria, limón artificial, hay muchas formas de sustituir este agrio, pero no hay como el limón natural”.

La industria restaurantera ya disminuyó poco más del 50% en la compra y uso del limón por su alto precio, comentó. Sin embargo, el ingrediente se usa solo cuando es indispensable en algún menú para no aumentar el costo de los platillos.

Igual señaló que sabe que el limón lo producen agricultores del centro y sur del país, mucho de este producto se exporta a Estados Unidos porque son grandes consumidores de limón, y cuando se conjuga una afectación de las cosechas en México y el encarecimiento del transporte, automáticamente este fruto sube de precio.

Se le preguntó sobre la reactivación y recuperación de la industria restaurantera a dos años de la pandemia del Covid-19.

El último parámetro de esta mejoría en las ventas, ocupación y generación de ingresos se vio durante febrero con motivo del Día del Amor y la Amistad, en la cual le fue muy bien a los restauranteros. Como el día 14 cayó en lunes, las familias, los enamorados y los matrimonios festejaron del jueves al domingo.

“Fue un fin de semana muy bueno, nos fue muy bien en todo febrero”, reiteró.

“Nuestra reactivación y recuperación va muy bien. En el peor momento de la pandemia cerró el 20% de los negocios, alrededor de 2,700, pero poco a poco reabrieron, en algunos casos con nuevos propietarios que compraron los restaurantes, los remodelaron o ampliaron”.

“Hubo muchos cambios de dueños, los originales no pudieron mantener la nómina, la renta y lo perdieron, les fue imposible sostener la crisis. En muchos casos llegaron otros empresarios, compraron los activos, pagaron las deudas del propietario e invirtieron para su mejora. Eso es lo que vemos ahora con nuevas marcas, nuevos restaurantes y mayor oferta de alimentos”.

En esta recomposición de la industria restaurantera también resultó afectada la plantilla laboral especializada, pues aquellos trabajadores que perdieron su empleo buscaron otras oportunidades y ya no quieren regresar porque les va mejor en sus actividades nuevas.

Hoy, dijo, los restaurantes tienen carteles solicitando cocineros, meseros, cajeros, entre otros oficios, pero no hay trabajadores disponibles porque los que estaban en la industria cambiaron de giro, se fueron a otras industrias, abrieron sus propias taquerías o son repartidores de plataformas digitales.

“Se les trata de recontratar, se les localiza, pero ya no quieren regresar a sus puestos porque les va mejor en su nuevo trabajo”, reveló el líder de la Canirac.

Para subsanar la falta de personal, la Canirac suscribe convenios con las universidades que tienen carreras de gastronomía y prestación de servicio turístico para que los capaciten y tengan oportunidad de trabajo.

Se refirió a la nota que publicó el Diario sobre la apertura de nuevos restaurantes y hoteles en el malecón del puerto de Progreso.

El empresario afirmó que esa atracción de inversiones en Progreso es porque ya rinde frutos el plan de desarrollo urbano y turístico de esa ciudad. Los inversionistas visualizan que están programados fuertes inversiones en proyectos detonantes como la llegada de la naviera Fincantieri, la ampliación del puerto de altura y del calado del canal de navegación para que lleguen barcos de mayor tamaño.

Además, reveló que igual que el malecón de Progreso donde abrirán nuevas sucursales los restaurantes Trotter’s y Crabster, entre otros, y algunos hoteles, en la ampliación del aeropuerto de Mérida abrirán varios restaurantes de marcas que no estaban en la industria restaurantera.

Esta recuperación beneficia a la Canirac porque varios de los restaurantes que llegan a Mérida o Yucatán se afilian a esta cámara empresarial, que hoy no solo ya recuperó su membresía, sino que la aumentó a 600.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.