El Movimiento Antorcha Campesina reactivó la semana pasada sus protestas en Yucatán contra alcaldes y el gobierno del Estado porque quiere que regrese el viejo estilo de gestión social “para los más pobres”.
El 23 de febrero pasado organizaron protestas simultáneas frente al Palacio de Gobierno en Mérida, y los de Kanasín, Valladolid, Tizimín, Izamal, Peto y Chemax, pero sin obtener respuestas favorables a sus demandas.
Con la consigna dictada por el presidente Andrés Manuel López Obrador de que la entrega de apoyos sociales por medio de intermediarios es una práctica incorrecta, alcaldes yucatecos del PAN y del PVEM, el gobierno yucateco y el de Puebla ya no atienden las demandas de esta organización ligada al PRI desde su origen hace 48 años, pero divorciada actualmente de ese partido por no ofrecer espacios políticos a sus dirigentes.
Se quiso formar el partido Antorcha Campesina en Puebla, pero no prosperó.
La llegada de López Obrador al Poder Ejecutivo federal cambió la política social y hoy se entregan directo los apoyos a los necesitados. Esta misma línea aplican algunos alcaldes yucatecos en respuesta a las exigencias de Antorcha Campesina: piden los nombres y direcciones de sus afiliados que necesitan apoyos para que lo entreguen en forma directa.
No hay respuesta de la organización, pues quieren ser ellos los que den el apoyo gubernamental.
Bienes
Antorcha Campesina al parecer perdió credibilidad cuando salió a la luz pública que sus dirigentes nacionales poseen 50 gasolineras y otras tantas de gas LP, dos hoteles y una cadena de tiendas de abarrotes en el país, dos de esas tiendas funcionan en Yucatán.
Además, Antorcha Campesina posee en Yucatán Casas de la Cultura en la colonia Plan de Ayala Sur de Mérida, en Tizimín, Izamal y la comisaría Ekpedz de Tixcacalcupul, obras en las que invirtió en promedio $3 millones en cada una.
El 23 de enero de 2019, cuando salió a la luz pública esa fortuna que amasaron los dirigentes de Antorcha Campesina, la secretaria general de esta organización en Yucatán, Aleida Ramírez Huerta, admitió que sí poseen esos bienes, pero son legales y las utilidades que dejan los negocios se usan para financiar sus actividades.
“Pienso que tarde o temprano las agrupaciones de trabajadores y campesinos del país reaccionarán, así como lo hace Antorcha, para reclamar que les den jugada, que no sea como quiere el Presidente que la ayuda llegue de manera directa”, consideró el investigador de la Uady, Othón Baños Ramírez, especialista en procesos políticos y cultura política.
“Evidentemente hay una toma de conciencia política por parte de estas asociaciones para que recuperen el terreno perdido, con la política de entrega directa perdieron protagonismo y dinero, esa es la realidad de esas agrupaciones”.
“Esto es un poco lo que estamos viendo que esa ayuda está mermada por la inflación, por diferentes factores, por la carga de impuestos que minan la cantidad real que reciben los beneficiarios de los programas del gobierno de AMLO. Suben los precios de los insumos que usan los campesinos y ellos ya no pueden hacer nada frente a la política de ayuda social fija que cada año disminuye y aumenta por voluntad del Presidente”.
El doctor Baños Ramírez dijo que Antorcha Campesina es la primera que se está levantando contra esta política social, pero seguramente vendrá una oleada de protestas de ese tipo porque las condiciones de vida de los trabajadores y la carestía de insumos se pone más difícil para la clase campesina y obrera.
“Allí en el gobierno siguen pensando que ese dinero que da a cuenta gotas es suficiente para mantenerlos calmados y controlados, pero ya no están funcionando esos programas, empiezan a desgastarse y las agrupaciones empiezan a reclamar sus verdaderos intereses”, advirtió el académico.
“Decir que el gobierno velará por el futuro de los pobres no tiene viabilidad, entonces lo que veo que vendrá es una oleada de protestas”, apuntó.
Sobre la presunta pérdida de credibilidad de Antorcha Campesina por la acumulación de bienes como fruto de sus negociaciones políticas, el doctor Baños Ramírez dijo que no hay que creer todo lo que se dice porque a veces es una publicidad para desprestigiar a las agrupaciones campesinas.
Se sabe que el gobierno federal y Morena empañan y deslegitimizan, pero no todas las organizaciones tienen la misma capacidad que Antorcha Campesina y poco a poco se recompondrán hasta recuperar la fuerza para hacer una movilización masiva contra las decisiones de arriba y del centro.
Antorcha Campesina tiene presencia en 53 municipios de Yucatán y afilia a unas 35,000 personas de zonas marginadas, según ha informado en ruedas de prensa la líder estatal Aleida Ramírez Huerta.
Además de Aleida Ramírez, sus principales líderes en Yucatán son Gustavo Tinoco Sánchez, Taurina Benítez Adán, Eva Bautista Baro, Pavel Calderón Sosa, Lourdes Figueroa Valentín, Arturo Marín, entre otros residentes que vinieron al estado hace algunos años.
